Carne sin etiqueta y frigoríficos vacíos precipitan la rescisión del contrato del comedor de la guardería de Pizarrales
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Carne sin etiqueta y frigoríficos vacíos precipitan la rescisión del contrato del comedor de la guardería de Pizarrales

(Foto: Google Maps)

Carne dudosa y sin fecha de caducidad y un retraso que a punto estuvo de dejar sin comida a los niños, motivos de la decisión de romper con la empresa encargada de los menús de la guardería de Pizarrales.

La fundación municipal que gestiona el servicio de comedor de la guardería pública de Pizarrales ha rescindido el contrato con la empresa que proporcionaba los menús de la única escuela de infantil de gestión directa del Ayuntamiento de Salamanca. El motivo, los incumplimientos de la empresa concesionaria que reiteradamente entrega tarde los pedidos necesarios para elaborar los menús y con productos que no cumplen los requisitos sanitarios.

 

Detrás de la decisión de rescindir el contrato hay una situación sobrevenida que se ha precipitado esta misma semana. Con fecha del día 18 de marzo, la directora del centro firma un informe en el que denuncia que ese día el pedido semanal con la materia primar para elaborar los menús de los niños llega tarde; la directora incluye fotos de las cámaras y frigoríficos vacíos de la cocina del centro. Por este motivo, ese día los niños están a punto de quedarse sin comer, pero se contrata un cátering a tiempo para resolverlo.

 

Además, indica que la carne llegó sin datos de trazabilidad, sin fecha de caducidad ni de compra, envasada en simple papel. Ante los riesgos que suponía para los niños, se devuelve. Además, el pedido viene sin congelados, y sin nada de la fruta o verdura encargadas.

 

En el propio informe, la directora reconoce que hace semanas que hay problemas con los pedidos y el funcionamiento del comedor. El comedor de la guardería de Pizarrales arrastra mal funcionamiento desde el pasado mes de diciembre. Detrás de esta situación, problemas internos de la empresa, que se retrasa en el pago de las nóminas y mantiene deudas con la Seguridad Social.

 

Según el Ayuntamiento de Salamanca, ha habido una verificación constante de la calidad de los productos que se servían. "Semanalmente se controla el producto para la elaboración de los menús. Cuando se recepciona esta mercancía está siempre presente la directora de la escuela infantil. Además, de manera periódica, el servicio municipal de Salud Pública verifica el cumplimiento de la normativa de higiene para la elaboración de comidas preparadas", asegura en una nota pública. Ha sido al precipitarse esta semana los hechos, con la llegada de la carne sin identificar y el retraso en el pedido, cuando se ha actuado.

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