Carlos Vela, un proyecto de estrella mundial que nació al fútbol profesional en la UD Salamanca

Carlos Vela, con la Real Sociedad. Foto: EP

El jugador mexicano se despide del fútbol europeo, en el que debutó en Salamanca, donde dio las primeras muestras de su potencial como profesional. Una sola temporada le sirvió para convertirse en un jugador recordado por la afición del Helmántico.

El mexicano Carlos Vela pone fin este miércoles a su trayectoria en el fútbol europeo, un periplo de más de once años que arrancó en la UD Salamanca... con un año de demora. Porque fue con el conjunto blanquinegro con el que Vela, uno de los jugadores con más talento de los últimos años, hizo su debut como profesional. Fue en la temporada 2006/2007 cuando engrosó las filas del plantel blanquinegro, dirigido por Javi López, cuando el extinto equipo disputaba todavía la Segunda División como uno de los aspirantes a un ascenso que nunca llegó.

 

López le dio a Vela la ocasión que no tuvo en Vigo, sus primeros minutos oficiales en el fútbol europeo. Tras ser uno de los mejores jugadores y máximo goleador del Mundial sub 17 que ganó con México, media Europa futbolística se pegaba por su ficha. Se la llevó el Arsenal, pero con 16 años no podía debutar en la Premier. Fue cedido al Celta a pesar del interés de otros clubes, pero en Vigo no llegó a debutar en partido oficial en toda la temporada 2005/2006.

 

Su turno llegaría en Salamanca en la temporada siguiente, la 2006/2007. Tras su debut, 8 goles en 31 partidos, titular indiscutible con Javi López y dupla letal con Braulio en la primera temporada en Segunda tras jugar una temporada en Segunda B y lograr el ascenso. En la UDS disputó su primera temporada en el fútbol 'de verdad' y puso las bases de una carrera que dura hasta hoy.

 

Su buen rendimiento le puso en el escaparate del fútbol español y para la temporada 2007/2008 Osasuna logra su cesión del Arsenal. Allí logra su primer gol en Primera y disputó 32 partidos, su pasapmorte para el fútbol de primer nivel y regresar a Inglaterra, donde compartió equipo con Van Persie, Gallas o Fabregas. Allí estuvo dos años hasta recalar en la Real Sociedad en la 2011/2012, equipo del que se despide ahora camino de la liga estadounidense tras haber brillado siempre, pero menos de lo esperado por muchos.