Cada pleno extraordinario cuesta 8.677 euros, pero ¿es obligatorio pagarlos?

Ganemos pide que se elimine el pago por los plenos extraordinarios, que los grupos políticos han pedido en varias ocasiones que no se abonen. El alcalde se comprometió hace dos años a que no se devengara dieta por estas sesiones extraordinarias, pero decidió seguir ingresándolos.

El grupo municipal de Ganemos ha puesto sobre la mesa el debate de las retribuciones de los concejales, en concreto, el pago por los plenos extraordinarios. Lo ha hecho con una moción que llevará al pleno este viernes para que dejen de pagarse dietas por asistir a estas sesiones extraordinarias, fuera del calendario habitual de un pleno al mes, una cuestión en la que hay un acuerdo tácito que, según el grupo 'granate', no se está cumpliendo.

 

La asistencia a los plenos se remunera con una dieta de unos 500 euros, en función del cargo interno de cada concejal, y sólo a los concejales que no tienen dedicación exclusiva. Su coste es de 8.677 euros por sesión, según ha desvelado la concejala Virginia Carrera. En ocasiones en este tipo de plenos no ordinarios se ventilan cuestiones de importancia, como las ordenanzas fiscales o el presupuesto y los plenos extraordinarios también se pagan.

 

Sin embargo, hay casos en los que hay un pacto implícito para no remunerarlos. Es el caso del pleno extraordinario en el que se sortean las mesas de las elecciones, que dura minutos. Además, grupos como el PSOE solicitan desde hace años en el inicio de este tipo de sesiones que no se abonen las dietas de plenos extraordinarios de trámite o que se presumen de escasa duración

 

Así ocurrió, por ejemplo, con el pleno del 12 de enero de 2016, en el que simplemente se llegó a un acuerdo de pleno para sumarse a la estrategia Tormes+ y completar el expediente para poder acceder a fondos europeos. En aquel pleno el grupo Ganemos pidió que no se devengaran dietas, régimen de dedicación en el que están todos sus concejales, y el PSOE hizo lo propio como en otras ocasiones. La respuesta del alcalde, Alfonso Fernández Mañueco, fue una dura crítica a Gabriel Risco y una promesa: que no se pagarían.

 

"No se arrogue usted en exclusiva la defensa de los intereses de este Ayuntamiento, ni mucho menos al de los recursos públicos, y tampoco nos quiera dar lecciones con esa especie de falsa superiodad ética. Decirle que, como no ha habido junta de portavoces, decirle que está preparado el decreto de alcaldía para que no se cobren los emolumentos correspondientes a este pleno. Por lo tanto, le ruego que en lo que son cuestiones en las que estamos de acuerdo todos no nos venga a dar lecciones", dijo entonces textualmente.

 

Sin embargo, dos años después ese pago se sigue produciendo según ha denunciado Ganemos, que acusa al equipo de Gobierno de programar plenos extraordinarios por falta de planificación y para genera el cobro de un concepto más y engordar nóminas. "Queremos eliminar los privilegios políticos", dice Carrera, que reconoce que el consistorio les ingresa estas cantidades sin consultar porque la decisión última sobre si un pleno se cobra es del alcalde. Ganemos considera que ya están compensados con los doce plenos ordinarios, que sí se cobran, y que de esta manera se reducirá el coste para la ciudadanía de los órganos políticos.