Brasil y Portugal saltan hoy al ‘ruedo’ para dar un primer golpe de autoridad

‘SEQUÍA’ DE CRISTIANO. Quiere acabar con su racha de 16 meses sin marcar con la selección de su país. regreso.
EFE / Johannesburgo

Cristiano Ronaldo y la selección portuguesa inician hoy su presencia en el Mundial ante una selección de Costa de Marfil que se presenta con la duda de su estrella, Didier Drogba, en un partido que se presenta vital para ambos equipos.

Una victoria les aseguraría una fase de grupos sosegada, ya que se da por hecha su victoria ante la desconocida Corea del Norte, aunque una derrota obligaría a derrotar a Brasil para tener opciones de clasificación.

Ninguno de los equipos se quiere ver en esa tesitura y confían en sus estrellas, Ronaldo y Drogba, para lograr un buen resultado en el primer partido del Grupo G.

Pero, mientras Ronaldo afirma estar en una gran forma física y con ganas de acabar de una vez con su sequía goleadora de 16 meses con Portugal, Drogba es seria duda para el partido.

Cuando todo el mundo daba por cierto su ausencia del Mundial, la estrella de Costa de Marfil ha tenido una recuperación que le podría permitir jugar ante Portugal tras haberse fracturado el pasado día 4 el cúbito de su brazo derecho en un amistoso ante Japón. La duda no se resolverá hasta última hora y dependerá de los dolores que pueda sentir el propio jugador.

Brasil, a por su sexto Mundial
Tan desconocida como enigmática, Corea del Norte vuelve a un Mundial después de su primera aparición, hace 44 años, para someter a Brasil hoy a su primer examen por el sexto título, una conquista que pondría a Dunga en el selecto club de los que ya fueron campeones como jugador y entrenador. A esa casta pertenecen apenas su compatriota Mario Jorge Lobo Zagallo y Franz Beckenbauer.

La selección Canarinha llega estremecida por el conflicto entre Carlos Caetano Bledorn Verri Dunga y la prensa, que se acentuó en la última semana al prohibir el seleccionador el ingreso de ésta a tres de los cuatro últimos entrenamientos.

El entrenador ha tenido que multiplicarse para contener tras más de 20 días de concentración la ansiedad en un grupo de 23 jugadores en el que sólo ocho acumulan un buen rodaje en el fútbol.