Borrego inicia hoy el desfile de declaraciones en la macrocausa por los contratos de la Diputación

Carlos García Sierra (izqda) y Javier Iglesias, diputado de Fomento y Presidente de la Diputación de Salamanca

El exdirector de Fomento de la Diputación de Salamanca, clave en las presuntas irregularidades, declara este miércoles en el juzgado con el antecedente de sus propiedades inmobiliarias y el uso discutible de fondos públicos para pagar cenas, comidas y otros gastos.

La primera macrocausa sobre corrupción política de la historia reciente de la justicia salmantina arranca esta mañana con las declaraciones del personaje central de las presuntas irregularidades en las contrataciones de la Diputación de Salamanac. Se trata de Manuel Borrego, el exdirector de Fomento, todavía no cesado ni expedientado por Javier Iglesias, y que está citado esta mañana a partir de las diez para empezar a esclarecer las circunstancias de una presunta trama por la que se habría favorecido a varias empresas para que se llevaran buena parte de los contratos de La Salina.

 

De este modo se abre la investigación sobre los hechos que salieron a la luz el pasado noviembre de 2014, cuando acuciado por el  PSOE, que estaba a punto de presentar una denuncia tras meses de investigación, el presidente de la Diputación decidió salir a la palestra para denunciar unos hechos que habían sucedido en su mandato y sin que uno de sus hombres fuertes, Carlos García Sierra, diputado de Fomento y responsable del área en la que se produjeron las supuestas irregularidades, hubiera caído en la cuenta durante casi ocho años. Al menos eso mantuvo el vicepresidente, que no ha vuelto a manifestarse en público desde entonces sobre esta cuestión y que es, a su vez, otro de los protagonistas del escándalo.

 

Tras admitirse a trámite la querella de Cámara y Confaes, la Fiscalía denunció el caso y lo remitió al Juzgado número uno para que lo investigara. También se admitió la del PSOE y una posteriormente presentada por Izquierda Unida, con lo que se decidió unificar las diligencias en una macrocausa en la que se reunieron todas las denuncias presentadas en su día. Todos ellos son parte admitida en la causa. De hecho, García Sierra y Borrego ya fueron citados anteriormente, pero se anularon sus declaraciones por la unificación de causas.

 

El primero en pasar por los juzgados de plaza Colón será Manuel Borrego. El exdirector de área está en el centro del caso desde el primer día. Fue apartado de su cargo, pero no cesado ni expedientado; se le ha puesto temporalmente en otras funciones; se han conocido las circunstancias en las que accedió a su puesto y su vinculación personal con Alfonso Fernández Mañueco; se ha sabido que goza de un importante patrimonio inmobiliario; y que ha dispuesto de fondos públicos de su área para gastos que de manera dudosa podrían encajar como producto de sus responsabilidades, motivo por el cual han sido reprendido varias veces por los interventores.

 

Todo ello puede pesar en su declaración, a la que acude como imputado, porque una de las incógnitas que se cierne sobre el caso es si se benefició del trato que se dispensaba desde su área a determinadas empresas. La denuncia de la Fiscalía, tal y como se ha formulado, deja entrever la posible comisión de delitos de cohecho cuando Manuel Borrego recibe "dádivas o retribuciones" para que realice un acto contrario a los deberes inherentes de su cargo. 

 

La otra gran incógnita es el papel de Carlos García Sierra en el entramado. Como responsable político, todos los contratos pasaban por sus manos con lo que es difícil que pueda escudarse en un desconocimiento. Él mismo admitió haberse dado cuenta tras muchos años de presuntas irregularidades a pesar de que el período investigado corresponde con su ejercicio en el área de Fomento. El hecho de que diera su visto bueno a los gastos que Borrego pagó con fondos públicos refuerza la idea de su conocimiento directo de las actividades y decisiones del exdirector de área. De todo ello podrá hablar el viernes a partir de las 9.30 horas, fecha y hora a la que está citado para su declaración, que hará como imputado querellado.