Bienvenida sea el agua… aunque llegue tarde para el pasto

El sector valora la llegada de las lluvias, un poco mĂĄs beneficiosas para la sementera y las charcas; sin incidencia para el ganadero

Finales del mes de octubre se antoja una fecha demasiado tardĂ­a para esperar una otoĂąada buena, por lo que los ganaderos de la provincia deben comenzar a pensar en rascarse el bolsillo de nuevo si quieren dar de comer a los animales, aspecto que supone una nueva piedra en el camino dada la crisis en la que estĂĄ inmerso el sector.

Ante esta llegada tardĂ­a de las lluvias, el campo sale beneficiado en unas labores de sementera mĂĄs normales, aunque el agua deberĂ­a haber hecho acto de presencia antes, y para las charcas, la gran mayorĂ­a de ellas vacĂ­as debido a la sequĂ­a de los meses de septiembre y octubre. Y lo malo es que ya no habrĂĄ otoĂąada porque las noches prolongan su duraciĂłn y las heladas pueden aparecer en cualquier momento, lastrando cualquier intento de desarrollo y nascencia de la hierba. Y tambiĂŠn es tarde para la montanera, porque la mayorĂ­a de las bellotas ya estĂĄn caĂ­das en el suelo.

Ante esta situación, el sector lo tiene muy claro. Así, el secretario provincial y regional del COAG, Aurelio Pérez, apunta que las lluvias “ya solo valen para sembrar sin levantar polvo. No hay pasto ni lo va a haber por el retraso de las precipitaciones y porque las noches cada vez son más largas en detrimento de los días y en el campo comenzarán enseguida los hielos”, destaca. No obstante, “siempre es positivo que llueva para las charcas y para realizar algunas de la labores de sementera mejor”.

La ausencia de otoñada mete al ganadero en más problemas de los que ya tiene porque la ausencia de pasto “supone un gasto añadido en paja, forraje y pienso”, destaca Pérez.

Por su parte, el secretario provincial de UPA, Guillermo González, sigue en la misma línea que Pérez, pero apunta que las lluvias “siempre valen aunque a estas alturas ya para muy poco porque pasto casi no va a nacer y para la montanera la bellota ya está en el suelo su mayor parte, por lo que mal pinta la cosa”, destaca. Además, esta situación deja al ganadero “en una situación complicado por el gasto que le origina la alimentación del ganado”.

Y por último, el presidente de Asaja y de la Cámara Agraria, Vicente de la Peña, agradece la llegada de las lluvias “que siempre son bien recibidas por el campo aunque en esta ocasión han llegado demasiado tarde para los intereses de los profesionales”. De hecho, de cara a la otoñada todo se ha ido al traste “porque la hierba es muy difícil que nazca debido a las heladas que pronto llegarán al campo y a la tardanza de las lluvias que tenían que haber comenzado hace un mes”, señala.

Igual situación ocurre con la montanera porque si la bellota comienza a cotizarse el 30 de noviembre, “tenía que haber empezado a llover hace mucho tiempo porque ya no hay remedio y mucha bellota está en el suelo. Lo bueno es que para las charcas y la sementera es un aspecto positivo y la lluvia siempre es bien recibida”, concluyó.