Bicis, peatones y una señal 'imposible' de ver

La señal, a casi tres metros de altura.

Está claro que una señal de tráfico difícilmente puede hacer la función para la que ha sido colocada si nadie la ve. El ejemplo que traemos aquí es palmario. Se trata de una señal que advierte a los peatones del peligro de invadir un tramo de carril bici próximo al túnel de la Televisión y el paseo de Comuneros. Sin embargo, la señal de advertencia está en un sitio donde es imposible verla: a casi tres metros de altura y en una farola.

 

 

En ese lugar, es casi imposible que los peatones a los que va dirigida la vean. De hecho, no la pueden ver ni los ciclistas que circulan por el carril bici ni los viandantes que lo invaden. Sin duda, un despropósito en una cuestión sensible de la circulación en Salamanca por la complicada convivencia entre los ciclistas y los peatones. A pesar de señales mejor colocadas, es habitual que ni unos ni otros respeten prioridades o preferencias. Y con señales como esta va a ser imposible.