Batacazo de la albiceleste

Alemania fulminó a Argentina, la goleó con toda la contundencia con la que venía ganando la albiceleste, puso al descubierto las miserias del equipo de Diego Maradona y, de paso, demostró al mundo que no es un candidato casual al Mundial de Sudáfrica sino un favorito serio.
EFE / CIUDAD DEL CABO

Los germanos se cuelan entre los cuatro mejores del mundo tras haber dejado de lado a dos de las favoritas, a Inglaterra y a una Argentina que no conocía la derrota, que venía dejando muestras de contundencia ofensiva y ambición.

El equipo de Maradona perdió porque se enfrentó a un rival más serio, que sacó partido de todas las carencias que hasta ahora habían quedado tapadas por su contundencia ofensiva, por la potencia de su delantera, sin necesidad de ningún tipo de orden táctico.

Pero contra Alemania eso no fue suficiente. Las estrellas albicelestes no brillaron. Messi anduvo menos presente y el equipo se derrumbó como un castillo de naipes.

Perdió un partido que se puso cuesta arriba desde el minuto 3, cuando Müller anotó el primero de la tarde. No obstante, el delantero germano no marcará en las semifinales, porque vio una amarilla que le impedirá jugar esa ronda.

Fue poca la propuesta argentina. Lo intentaron desde lejos pero sin fuerza, trataron de entrar en el área pero sin acierto.

En el 68 Müller, desde el suelo, sirvió a Podolski que se internó en el área para centrar a Klose, que marcó libre de marca.

El segundo gol acabó por quebrar a Argentina. Siete minutos más tarde Schweinsteiger sirvió para que Friedrich hiciera el tercero.

Todavía hubo tiempo para que Klose marcara el cuarto, lo que le deja a las puertas de ser el máximo goleador de toda la historia de los Mundiales.