Bartolo, Botánico y Palacio de Congresos: la nueva milla de oro del conocimiento en Salamanca

Una fuerte inversión recupera para la ciudad tres enclaves de gran potencial para la enseñanza del español, los congresos y el turismo cultural.

El Palacio de Congresos, el Botánico y el colegio San Bartolomé.

Una está prácticamente terminada, la segunda está en marcha y la tercera es cuestión de semanas. Son las tres inversiones en marcha en una de las zonas con más historia de Salamanca y donde, después de muchos siglos, han ido a confluir tres centros que convertirán la zona en la milla de oro del conocimiento. Se trata del colegio mayor San Bartolomé, ahora sede de Cursos Internacionales; el Palacio de Congresos, que espera una gran puesta a punto; y los restos del antiguo Botánico, que se convertirán en parque arqueológico. Los tres comparten 'esquina' y concentran en unos pocos metros la esencia de Salamanca.

 

El más avanzado es el colegio San Bartolomé, el 'Bartolo', santo y seña de la Salamanca universitaria. Como ha publicado TRIBUNA, el 1 de octubre la Usal empezará el curso estrenando sus nuevas instalaciones. Tras una ambiciosa reforma, este lugar reúne en unos cientos de metros 600 años de historia, desde su fundación en 1401 al nuevo aspecto que transporta el edificio al siglo XXI.

 

De hecho, el edificio ofrece ya su nuevo aspecto exterior definitivo, que es impresionante. Por el lado del Palacio de Congresos ofrece su cara más moderna gracias a las nuevas dependencias, mientras que por el lado que da al colegio mayor Fray Luis de León conserva su estampa clásica. Ha costado 6 millones de euros y contendrá 31 aulas, un gran salón de actos y un laboratorio de idiomas, además de bibliotecas y diversas salas de trabajo, con capacidad máxima para 1.200 personas en un espacio de 5.000 m2 edificables. De momento, nace con Cursos Internacionales y la actividad de enseñanza de español para extranjeros en un impás.

 

El Botánico vuelve a ser un jardín

Esta actuación también está en marcha. Después de varias décadas de abandono, los restos arqueológicos del Botánico se convertirán en un lugar visitable y formarán parte de una ruta en la ciudad. Las obras han comenzado hace unos meses y convertirán el lugar de nuevo en un jardín integrado en los restos gracias a un esquema de pasarelas: es lo que fue hasta el siglo XIX.

 

La construcción hace más de 20 años de un aparcamiento junto al solar sacó a la luz un tesoro arqueológico bajo lo que habían sido las míticas pistas deportivas de la Universidad de Salamanca. Desde el primer momento se conoció la importancia de los restos, producto de su prolongada historia. Allí se construyó en 1860 el jardín botánico de la Universidad en lo que fue la huerta del Colegio San Pelayo. Como no se cuidó, en 1949 se decidió construir instalaciones deportivas: un campo de fútbol y pista de tierra de atletismo: todo el deporte universitario practicado en Salamanca de 1945 a 1970. No ha sido hasta ahora que se ha dado el paso para ponerlos a salvo. Dos décadas han tenido que pasar para que llegue el momento.

 

El 'nuevo' Palacio de Congresos

El último 'estreno' de esta milla de oro será el renovado Palacio de Congresos. El área de Turismo del Ayuntamiento de Salamanca ha decidido asumir su gestión, aunque se mantiene bajo la tutela de un patronato con varias administraciones. Su principal proyecto es una reforma y revitalizar su programación.

 

El edificio, construido en 1992, ha sido calificado como "un mastodonde con artritis" porque hace años que está pendiente una actuación que lo modernice y lo adapte a las necesidades actuales. Desde su inauguración no ha recibido reforma u obra relevante alguna. La inversión arranca con un gran contrato de mantenimiento de 750.000 euros y la asignación de 600.000 euros por parte del Ayuntamiento. Con esta decisión, el consistorio quiere revitalizar el palacio y el llamado turismo de congresos, la llegada de visitantes para participar en reuniones congresuales, que genera actividad económica en sectores como la hostelería, el turismo o la cultura.