Ayuntamiento, Policía y hosteleros abren el 'melón' del carga y descarga en la Plaza Mayor
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Ayuntamiento, Policía y hosteleros abren el 'melón' del carga y descarga en la Plaza Mayor

La Plaza Mayor, ocupada por furgonetas una mañana: es lo habitual incluso después de las obras.

La retirada de sillas y mesas durante la Feria del Libro para ampliar las zonas de paso introduce las primeras limitaciones, pero está pendiente el gran cambio para que la Plaza Mayor deje de ser un párking.

Ha sido una decisión aparentemente sencilla, pero puede tener una gran trascendencia. En cuestión de minutos, y contra todo pronóstico, ayuntamiento, Policía Local y hosteleros han abierto el 'melón' del carga y descarga en la Plaza Mayor, un debate que lleva sobre la mesa varios años y al que no se termina de 'meter mano'.

 

Ha sido este miércoles en la comisión informativa de Policía. Desde la ventana de la sala de comisiones se puede observar el montaje de las casetas de la Feria del Libro que empieza en unos días y, a la hora de la comisión, también se aprecia el estrecho pasillo que queda entre las terrazas y las casetas para que circulen furgonetas y camiones de reparto que abastecen a los bares y restaurantes de la Plaza Mayor. La concejala de IU en el Grupo Mixto, Virginia Carrera, pone sobre la mesa una reclamación ya habitual: más seguridad en las calles del centro y en la plaza en horario de carga y descarga.

 

La cuestión no es nueva, y de hecho en la pasada legislatura concejales como Arturo Santos (PSOE) o la propia Carrera insisten en el asunto, sin mucho éxito. La Plaza Mayor es un auténtico párking cada mañana, con hasta una veintena de camiones y furgones de todo tipo, algunos de gran peso, circulando por su pavimento. El mandato termina y la corporación se renueva sin cambios en este problema, pero la insistencia ha calado, y este miércoles ha fructificado en la primera medida.

 

Se trata de una propuesta para que los bares de la Plaza Mayor tengan que retirar parte de las sillas y mesas de las terrazas en el horario de carga y descarga, que acaba a las once de la mañana, mientras coincidan con una feria, en este caso, la del libro. La propuesta parte de la concejala de IU, pero tiene una buena respuesta del titular del área de Policía, Fernando Carabias, y del responsable de la Policía Local presente en la comisión. Rápidamente se llega a un acuerdo concreto: obligación de retirar dos filas de sillas y mesas para ampliar el carril de paso. Se comunicará a los hosteleros para ponerlo en marcha.

 

La medida supone acabar de un plumazo con las estrecheces que se producen cuando la Plaza Mayor alberga algún evento. De manera específica, el montaje que requiere la Feria del Libro ocupa bastante espacio y las casetas llegan muy cerca de la última fila de terrazas. El pasillo que queda entre casetas y sillas es escaso, apenas el ancho suficiente para que pasen los vehículos de reparto, y que tienen que compartir furgonetas, turistas y viandantes. Muy poco espacio para todos, y situaciones de riesgo casi a diario.

 

Esto queda solucionado, pero también abre la puerta a futuras medidas para reducir otros inconvenientes del tráfico rodado en el interior de la Plaza Mayor. El deterioro de los arcos y del pavimento (se acaba de renovar porque estaba destrozado), los incidentes con farolas en el pasado, el trasiego de vehículos en un lugar en el que siempre hay paseantes, el ruido, la contaminación o la imagen de una Plaza Mayor convertida en párking son la evidencia de que hay que tomar alguna determinación. La futura ordenanza de tráfico, pendiente de salir a la luz, incluye medidas para cambiar el carga y descarga en las zonas peatonales y en la plaza, pero habrá que ver hasta dónde se llega. Por ahora, el 'melón' ha quedado abierto.

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