Avenida se reencuentra con la Copa allí donde se conocieron

DURA SEMIFINAL Frente a Rivas Ecópolis en busca del partido definitivo para alcanzar un título que ya ganó en Valencia en 2004. LA GRAN DUDA. Cómo podrá responder Lyttle
T. S. H.

E l 9 de enero de 2005 quedó grabado a fuego en el corazón de los amantes del baloncesto de Salamanca porque ese día Perfumerías Avenida consiguió su primer título, la Copa de la Reina. Lo hizo en Valencia, el pabellón La Fuente de San Luis, la casa del máximo enemigo deportivo del club salmantino pero con el que desde aquella fecha guarda una relación especial. De hecho, ironías del deporte, en los duelos Avenida-Ros Casares de los últimos años la escuadra salmantina ha conseguido un mayor número de victorias en el feudo valenciano que en el suyo propio. También fue allí, el mes de octubre pasado, cuando Avenida volvía a levantar por fin un trofeo tras adjudicarse la Supercopa ante el conjunto local. Ahora vuelve al lugar de su primera conquista dispuesto a reencontrarse con su título más querido, con el que mejores recuerdos trae, la Copa de su Majestad la Reina.

Después de ganar aquella edición, repitió al año siguiente en León pero posteriormente todos los intentos por hacerse con la tercera Copa fueron en vano. Desde entonces Avenida ha disputado otras dos finales (Jerez de la Frontera y Zaragoza) sin poder acabar con la hegemonía de Ros, que este año intentará acabar con la maldición del anfitrión.

Pero antes de lo que para muchos puede ser la final, Perfumerías Avenida tiene que enfrentarse en el partido de semifinal al hueso más duro de roer que se le podía plantar delante, Rivas Ecópolis. La historia dice que al equipo madrileño no se le da bien este torneo pero la realidad presente es que este equipo nunca había sido tan fuerte como el que se presenta en Valencia. La presencia de jugadoras como Valdemoro o Aguilar le aportan la veteranía que en años anteriores se pudo echar en falta cuando los partidos se abrían demasiado y además ha vuelto a acertar con sus jugadoras foráneas. Booner, la sorpresa más agradable del campeonato, y Paris plantan cara a cualquier juego interior. De lo que es capaz de hacer Rivas ya tuvo buen ejemplo el equipo salmantino en el partido que les enfrentó en la última jornada de la primera vuelta. Ganó Rivas, que no tenía a Valdemoro por lesión, y aunque Avenida tampoco pudo contar con Snell, lo cierto es que las alternativas defensivas que le planteó su rival le crearon muchos problemas, lo mismo que el dominio del rebote.

El duelo presenta varias incógnitas porque en las jornadas previas ambos conjuntos han tenido a jugadoras con problemas físicos. Desde Rivas se aseguraba que Booner había sido víctima de una neumonía durante el parón navideño –comenzó a entrenar el pasado miércoles y ayer presentaba buen aspecto–, y también jugadoras como Aguilar o Nicholls han arrastrado algunas molestias pero nada que les impida jugar hoy a buen rendimiento.

Mientras, en Avenida todas las miradas se centran en Sancho Lyttle. La jugadora más importante del equipo salmantino sufrió una contractura el martes y llega entre algodones a la cita. Se probará esta mañana pero todavía hay dudas de que pueda participar. Sí estará Belinda Snell, aunque también con la incógnita de cuál podrá ser su respuesta con apenas dos entrenamientos tras superar su esguince de rodilla. Pero ya no existe margen para quejas. Es lo que hay como bien dice el técnico Lucas Mondelo y con eso tocará echar el resto para intentar llegar a una final que se presenta como el pasaporte para la reconquista. Dos partidos por un título. Tan lejos y tan cerca.