"Aunque la gestión hubiera sido excelente, 20 años de una única forma de ver las cosas no es sano"

La candidata de Cs, Ana Suárez, tiene claro que "el Ayuntamiento va a ser con acuerdos o no va a ser". 

Ana Suárez, candidata de Ciudadanos al Ayuntamiento de Salamanca. Foto: A. Santana

Ana Suárez da un salto y pasa de concejala debutante hace cuatro años a candidata a alcaldesa por Ciudadanos, partido que ya tiene grupo municipal y aspira a tener la llave para la próxima legislatura, en la que quieren cambiar las formas. Aspira a hacerlo con su sello personal: "Si algo creo que ha quedado claro es que no voy a hacer nada en lo que no crea".

 

Es usted candidata poco después de haber superado una situación que podía haber terminado con su marcha de Ciudadanos. ¿Es usted la auténtica ganadora de las primarias de Cs?

No, los ganadores de las primarias de ciudadanos son los afiliados porque se ha dejado claro que los que deciden el rumbo del partido son los afiliados.

Para elegir candidato al ayuntamiento no ha habido primarias, ¿le hubiera gustado?

La verdad es que no me lo he planteado, los estatutos lo marcan de esta manera, no me he parado a pensar. No hubiera estado de más. Tampoco lo veo imprescindible.

Estuve en aquella rueda de prensa en la que anunció su oposición a la candidatura que quería Cs para Castilla y León y la vi con un pie fuera. De verdad, ¿era así?

Estaba fuera y no quería seguir con lo que estaba viendo en ese momento. Fue un momento muy crítico, un momento en el que estaba ocurriendo algo que no encajaba con lo que la mayoría entendíamos que era Ciudadanos y yo tenía claro que no era lo que quería. Si el resultado hubiera sido diferente porque la mayoría lo quería, pues me hubiera parecido muy bien y hubiera sido yo la que estaba fuera de lugar.

 

Candidata: "Es algo con mucha responsabilidad, supone detener mi trayectoria profesional, pero al final decido que si no lo intento me voy a arrepenetir toda la vida"

 

¿Qué le hace no solo seguir, sino dar el salto no solo de quedarse sino de presentarse a la alcaldía?

Es un giro de 180 grados, como de la noche al día... Por una parte, todas las muestras de apoyo que empiezo a recibir, de afiliados y de otras personas que entienden que lo que hago es lo que hace falta, esa forma de hacer política de manera diferente, de cambiar las cosas, de construir en vez de destruir. Eso por un lado. Y por otro, analizo pros y contras, y llega un momento que me doy cuenta que cuanto más lo analice, más complicado va a ser tomar la decisión. Es algo con mucha responsabilidad, supone detener mi trayectoria profesional, pero al final decido que si no lo intento me voy a arrepenetir toda la vida.

 

Tanto dentro de mi partido como fuera, todo el mundo ha entendido que yo personalmente, y muchas personas más, estamos aquí por una convicción y que no vamos a hacer nada en lo que no creamos

 

Habla de hacer las cosas como creen que hay que hacerlas. ¿Lo ha podido expresar siempre durante esta primera experiencia de cuatro años?

Si algo creo que ha quedado claro es que no voy a hacer nada en lo que no crea. Tanto dentro de mi partido como fuera, todo el mundo ha entendido que yo personalmente, y muchas personas más, estamos aquí por una convicción y que no vamos a hacer nada en lo que no creamos. Nuestra prioridad son los salmantinos y eso va a ser siempre lo que va a regir nuestra conducta. No me he encontrado nunca en este tiempo en situación de no poder decir lo que pensaba, y no creo que me encuentre nunca en esa situación. El día que no lo pueda hacer, me explota la cabeza.

Otra cosa son las consecuencias...

Eso es otra historia. Cada uno tiene que ser consecuente consigo mismo y hacer aquello que le permite dormir en paz. Después las consecuencias es otra historia.

Estos cuatro primeros años, que llegaron como nuevos, ¿han sido un acicate para repetir o ha quedado algún poso de desilusión?

Ha quedado el poso del encuentro con la realidad, de descubrir que las cosas no son tan sencillas y que todo tiene muchas formas de verse y enfocarse. Ha quedado la sensación agridulce de que nunca vas a poder contentar a todos, aunque la política no sirve para contentar a todos, sino para encontrar lo mejor para la ciudad. Eso genera una sensación muy satisfactoria, pero también provoca la necesidad de tener que explicar las cosas, por qué algo puede ser o por qué no puede ser. Eso ha sido una mezcla de emociones. Hemos aprendido mucho y hemos aprendido lo mucho que nos queda por aprender. Esto es mucho más complejo de lo que parece, requiere de criterios y análisis rigurosos. Hemos entendido que tenemos capacidad para hacerlo, que ya conocemos el ayuntamiento desde dentro, ya sabemos lo que hay y ese es uno de nuestros puntos fuertes. Y ya sabemos que no siempre va a salir todo bien.

 

Todos podíamos haber negociado, haber pensado que nuestras propuestas eran más importantes que cualquier otra cosa, que cualquier sigla... todos podíamos haberlo hecho. El hecho de que solo lo hiciéramos nosotros me parece muy significativo

 

¿Ha conseguido Cs siempre llegar a la gente para explicar por qué se ha votado con el PP?

Hay que hacer autocrítica. En ocasiones nos ha faltado explicarlo mejor. Y en ocasiones nos hemos visto en el objetivo de una guerra en la que lo que se ha intentando desprestigiar ese tipo de acuerdos, y eso me parece muy triste. Desde la oposición todos partíamos en la misma posición: todos podíamos haber negociado, haber pensado que nuestras propuestas eran más importantes que cualquier otra cosa, que nuestras propuestas para mejorar la ciudad eran más importantes que cualquier sigla... todos podíamos haberlo hecho. El hecho de que solo lo hiciéramos nosotros me parece muy significativo. Y a partir de ahí, hemos sido objeto de unas críticas malintencionadas que intentan desprestigiar esos acuerdos, y me parece un error tan grave criticar a los demás por hacer acuerdos, que no me entra en la cabeza esa forma de hacer política.

Eso les da ventaja, el ayuntamiento que se avecina va a ser con acuerdos o no va a ser...

Efectivamente, esa es la frase, el Ayuntamiento va a ser con acuerdos o no va a ser. Y nosotros partimos con la tranquilidad de saber y querer negociar. Creo que el resto de grupos, no. No lo entiendo, pero no.

 

Si ahora mismo tuviéramos que negociar otro acuerdo programático, que no va a ser el caso, porque no vamos a investir a ningún otro alcalde, sería diferente

 

A la hora de negociar, ¿no tiene la sensación de que no fueron todo lo exigentes que debieron con el PP?

Eso lo da la inexperiencia. La negociación del 2015 comparada con la negociación de los últimos presupuestos no tuvo nada que ver. Eso es lo que hace ser los nuevos, no venir de la política. Si ahora mismo tuviéramos que negociar otro acuerdo programático para una investidura, que no va a ser el caso, porque no vamos a investir a ningún otro alcalde porque vamos a tener esa posibilidad, pero si ahora tuviéramos que hacerlo sería diferente.

Esa es la expectativa que tiene, ser alcaldesa.

Sí, yo sé que suena pretencioso, pero es la percepción que nos está llegando en la calle día a día.

 

Los ciudadanos nos están diciendo que quieren estar representados por varios grupos con diferentes perspectivas

Con la nueva situación que parece que se avecina, va a ser necesaria mucha negociación, ¿o se formarán bloques?

No, no puede haber bloques, los ciudadanos nos están diciendo que no quieren bloques. Los ciudadanos nos están diciendo que quieren estar representados por varios grupos con diferentes perspectivas, y eso es lo que enriquece y podamos ir adelante. En cuanto haya bloques cerrados que no quieran saber nada de los otros, no vamos a avanzar nunca.

Eso significa que va a negociar con todo el mundo: a veces no pareció fácil que fuera así.

Se va a negociar con todo el mundo que quiera de verdad negociar. Negociar, dialogar y consensuar es mucho más que decirlo, es hacerlo. En esta legislatura se ha evidenciado quien de verdad lo quería hacer y quien no. No vamos a entrar en ese juego. Si realmente se quiere negociar, se puede hacer. Y si no se quiere negociar, si se quiere utilizar políticamente las situaciones, también se va a hacer, pero nosotros no los vamos a hacer. Quien quiera apoyar nuestros proyectos, ya veremos.

 

Se va a negociar con todo el mundo que quiera de verdad negociar. Negociar, dialogar y consensuar es mucho más que decirlo, es hacerlo

¿Teme el día de tener que tomar una decisión sobre a quién o en quién se apoya?

Va a ser muy significativo lo que digan las urnas y después lo que veamos. A partir del 26 de mayo empezaremos a sentarnos con todos y a analizar lo que quiere hacer cada uno y cómo encaja eso en nuestro programa y en nuestro modelo de ciudad. No me veo en la situación de tener que tomar una decisión porque la decisión la van a tomar los ciudadanos.

¿Ha observado el programa de los demás?

Sí.

 

Me sorprende mucho por parte del PP ver ahora determinadas cuestiones que se podían haber realizado estos años, buenas propuestas, que hubieran tenido nuestro apoyo

 

¿Y hay puntos comunes?

Hay puntos comunes, y me sorprende mucho por parte del PP determinadas cuestiones que se podían haber realizado estos años, buenas propuestas, que hubieran tenido nuestro apoyo. Y he visto propuestas del PSOE que también habrían salido adelante. ¿Cómo es posible que hayamos estado cuatro años pudiendo hacer cosas que beneficiaran a los salmantinos y no lo hayamos hecho, y estemos esperando a la campaña electoral para hacerlo? Del grupo Ganemos, realmente el panorama que pintan de la ciudad es tan gris, tan triste, tan apocalíptico, que estamos en mundos diferentes, así que realmente no sé si vamos a encontrar puntos en común. Ellos parten por destruir todo y empezar de nuevo y nosotros partimos por mantener lo que funciona bien y mejorar lo que falta, que hay muchas carencias.

 

Pero Salamanca tiene problemas grandes, no sé si apocalípticos, pero muy graves.

Muy graves. El primero, la despoblación: que se nos vaya gente porque aquí no hay oportunidades. Eso es muy gordo. Eso es una realidad que nadie debe negar. Es triste y es lo primero que tenemos que solucionar.

¿Cómo, en la parte que el ayuntamiento puede?

El empleo es competencia económica, no podemos implantar políticas activas, pero sí tenemos la obligación de trabajar con las empresas que son las que generan empleo. Trabajemos con empresas para que vengan grandes empresas; con las pequeñas para que puedan seguir existiendo; con los autónomos; y con los desempleados, que cada uno tiene necesidades diferentes, y pongamos en común esos nichos de empleo con las competencias de nuestros parados. Todo esto pasa porque se tome en serio de una vez el empleo, que aunque no sea competencia municipal hay que tomárselo muy en serio. La concejalía de Desarrollo Económico no puede depender de turismo, aunque genere empleo, y la parte de itinerarios laborales no puede estar en Bienestar Social. Tenemos un problema repartido en varias concejalías y no conseguimos sacar nada adelante. Las políticas que se han hecho hasta ahora no han funcionado, se ha invertido muchísimo dinero y no han funcionado. Con ese mismo dinero bien invertido hubiéramos conseguido mejores resultados.

Nunca han faltado, pero en esta campaña llaman la atención las concejalías especiales para atraer empresas. El intento por dotar a Salamanca de empresas, ¿llega a tiempo? ¿Por qué no se ha hecho hasta ahora?

Ha fallado el suelo industrial. No podemos traer empresas si no tenemos un suelo competitivo que ofrecer, con buenas vías de comunicación y posibilidades de mover sus productos. Con el sector de Peña Alta y el puerto seco damos un primer paso, pero eso no es suficiente. No podemos tener polígonos a los que no llegan autobuses. No podemos marear a los empresarios cada vez que tienen que hacer un trámite, no podemos ser un obstáculo. No puede ser que cierren empresas o no lleguen a abrirse porque los trámites para una apertura son eternos. Si no mimamos y ponemos en valor a todas las empresas, no lo vamos a conseguir.

 

Este año se ha reducido un 5% el IBI y nuestro propósito es reducir un poco más el IBI y los demás, ir congelándolos

 

¿Se pueden bajar más los impuestos o es una promesa vana?

Sí, sí se puede. Se pueden bajar los impuestos y garantizar la calidad de los servicios. Si bajar impuestos supone reducir la calidad de los servicios que prestamos, no hacemos nada. Durante los primeros años no se pudo, pero ahora hemos reducido deuda y tenemos más posibilidades de que, con los mismos ingresos y el presupuesto que tenemos, ir bajando los impuestos. Este año se ha reducido un 5% el IBI y nuestro propósito es reducir un poco más el IBI y los demás, ir congelándolos. Y aplicar más exenciones.

 

En contratación "arrastramos una herencia muy complicada, por ser generosa. Y que estamos pagando errores que se han cometido durante mucho tiempo en Salamanca"

 

¿Qué le dice la situación de determinados contratos que terminan la legislatura anulados o revertidos en los juzgados?

Me dice que arrastramos una herencia muy complicada, por ser generosa. Y que estamos pagando errores que se han cometido durante mucho tiempo en Salamanca. Me queda la tranquilidad de que durante estos últimos cuatro años, la contratación ha sido absolutamente limpia. Fernando Castaño, presidente de la comisión, y todos los demás, no han permitido nada. Todo lo que se iba tratando, estaban los cuatro grupos y han tenido que aportar. Hay cosas que se han ido arrastrando y que no debieron pasar nunca, pero a ver si somos capaces de cerrar este ciclo dignamente y empezar otro ciclo en el que no tengamos que arrastrar estos lastres.

Esos errores son recientes, como el contrato del bus urbano.

Quien gestiona es quien tiene la posibilidad de equivocarse. Y hay contratos que son muy complejos y no siempre se acierta, tanto los técnicos municipales como los grupos políticos. Tenemos que ser justos y hay que diferenciar cuando se cometen errores, que se pase a todo el mundo, y cuando se hace mal, cuando se intenta ir a intereses que no son los públicos. ¿Que se hayan cometido errores? Pues seguramente. Pero no ha habido mala fe.

 

Hay que cambiar las cosas, la forma de hacer las cosas, aunque se hubieran hecho bien, tenemos que cambiarlo por salud democrática y por avanzar

 

Hay quien considera que 20 años son muchos y que buena parte de estos problemas vienen por ahí. ¿Cuál es su opinión?

Que 20 años son muchos, estoy de acuerdo. Incluso aunque no hubiera habido nada, aunque la gestión hubiera sido excelente, 20 años de una única forma de ver las cosas no es sano. Es necesario que haya nuevas perspectivas para que se crezca. Mantener lo de los últimos años nos permitirá seguir en la misma línea durante otros veinte, no creo que fuéramos a menos, pero tampoco vamos a ir a más. Y en Salamanca tenemos recursos para ir a más. Tenemos dos universidades. Somos un punto estratégico en la geografía. Hay que cambiar las cosas, la forma de hacer las cosas, aunque se hubieran hecho bien, tenemos que cambiarlo por salud democrática y por avanzar, crecer y desarrollarnos, si no estaremos siempre estancados.

 

 

¿Qué va a pasar con el Corona Sol y la situación del sector 37, El Corte Inglés?

Que buscaremos entre todos, y digo entre todos de verdad, la solución que mejor venga para los ciudados de Salamanca. Los expertos serán los que tengan que dar la solución, pero tengo claro que no pasa por cerrar empresas y destruir puestos de trabajo. La solución pasa por regularlo bien, poner las cosas en su sitio, pero no por destruir ninguna empresa.

Lo que pase en el Ayuntamiento de Salamanca al final, ¿tendrá relación con lo que ocurra en el Congreso o en la Junta?

Al final, todo está relaccionado, pero en Salamanca tenemos nuestra situación diferente. ¿Si va a haber cambio de cromos? No, los salmantinos somos lo suficientemente importantes para que no se juegue con nosotros. No es el estilo de Cs gobernar por gobernar, sino para sacar cosas adelante.

Está claro que el ayuntamiento se va a gobernar o lo va a gobernar con alguien: ¿qué tiene que tener claro ese alguien que le va a pedir Cs?

Que hay que cambiar las cosas para bien, para mejorarlas.