Aspace ofrece en Salamanca un reconocimiento a su equipo regional de voluntarios

Foto: Cyntia Duarte

Los voluntarios de Castilla y León de la Federación de Asociaciones de atención a personas con Parálisis Cerebral y discapacidades afines se reúnen este fin de semana en Salamanca para celebrar su encuentro anual, donde amplían su formación pero especialmente reciben un reconocimiento por su labor.

 

La Federación de Asociaciones de atención a personas con Parálisis Cerebral y discapacidades afines reúne este fin de semana en el Albergue Juvenil Lazarillo de Tormes, a unos cincuenta voluntarios procedentes de las entidades de Castilla y León. La cita se celebra cada año y, en esta ocasión, el lugar elegido ha sido la capital charra con Aspace Salamanca como entidad anfitriona.

 

En este encuentro anual de voluntariado, “procuramos ofrecerles formación pero también es una cita para el agradecimiento por todo ese trabajo que los voluntarios realizan día a día que es tan valioso”, manifiesta Raquel Aceves Díez, gerente de la Federación de Aspace Castilla y León. Las labores de voluntariado no pueden ser gratificadas, por eso, esta entidad busca la colaboración de las empresas para hacerles obsequios, “para reconocer la dura labor que desarrollan con nuestros usuarios, muchos de ellos personas gravemente afectadas, la mayoría por encima del 80 por ciento de discapacidad”. Para la entrega de estos obsequios a los voluntarios de este año se ha contado con la colaboración de Grupo Matarromera , Quesos Entrepinares, Ofirivas y ASPACE Salamanca.

 

Foto: Cyntia Duarte

 

A lo largo del fin de semana, los cincuenta voluntarios asistentes al encuentro participan en un taller de títeres y objetos con técnicas de luz negra. Este taller tiene como objetivo descubrir las claves básicas de estas técnicas a los voluntarios permitiéndoles descubrir e investigar tanto la parte técnica, como el sentido estético y artístico, para luego trabajar con los usuarios de Parálisis cerebral en los centros, en actividades de ocio y tiempo libre novedosas.

 

Foto: Cyntia Duarte

 

Raque Aceves asegura que la persona voluntaria tiene que estar muy comprometida, y planteárselo como una labor continuada en el tiempo, “no puede ser de forma puntual”. La razón es que requieren una “formación muy específica y una relación con los usuarios muy individualizada, tienen que formar parte del equipo, y estar integrados”.

 

 

La Federación valora enormemente la acción voluntaria, “por el nivel de exigencia que tienen y porque sin ellos no podríamos hacer muchas de las actividades, sobre todo las de ocio y tiempo libre; en ellas debe haber un voluntario por cada persona afectada”, explica la gerente. Por tanto, anima a la participación y añade que cualquiera puede ser voluntario, "cualquiera es bienvenido, y nos encargamos de formarles, ya que podemos presumir de un excelente equipo de trabajo”. Los voluntarios de Aspace reciben formación en habilidades sociales, cómo comunicarse con los afectados, cómo desplazarse con ellos y ayudarles a comer, a vestirse, a todo tipo de hábitos cotidianos, “todo aquello que facilite el día a día de los usuarios”, puntualiza Raquel Aceves Díez.

 

Foto: Cyntia Duarte

 

La Federación castellano y leonesa está formada por más de 1.500 socios y ofrece servicios de atención directa a unas 600 personas con parálisis cerebral y discapacidades afines, a unas 2.400 personas con parálisis Cerebral que viven en la comunidad de forma indirecta, través de sus 350 profesionales y más de 200 voluntarios. 

 

Dentro de sus objetivos, se encuentran acciones destinadas a la captación y formación de voluntarios, que posteriormente colaboran en las actividades de nuestras asociaciones de Parálisis Cerebral de Castilla y León.

 

Aspace Salamanca cuenta en estos momentos con 200 usuarios, 200 trabajadores y 50 voluntarios.