Asier, un niño salmantino con autismo, necesita un 'perro milagro' para salir de su interior: "Tengo miedo de que no pueda relacionarse"
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Asier, un niño salmantino con autismo, necesita un 'perro milagro' para salir de su interior: "Tengo miedo de que no pueda relacionarse"

Asier junto a sus papás

Ser padres de un niño con autismo es un reto que la vida te pone cuando menos te lo esperas. Se llaman Sheila y Ricardo, tienen 26 y 27 años, desde hace tres luchan sin descanso junto a su hijo. Ahora piden ayuda para conseguir un perro de asistencia.

Se llama Asier Tejeda y es salmantino y tiene tres años. Sus padres, Sheila y Ricardo, luchan con uñas y dientes para que salga adelante. A los ocho meses le diagnosticaron Trastorno de Espectro Autista (TEA). Nadie prepara a una familia para recibir esta inesperada noticia. Cuenta su historia, el largo camino que les ha llevado hasta aquí y que sin duda continuará de por vida. 

 

Su madre descuelga el teléfono, acaban de dejar a su hijo en un centro privado de Logopedia y neurodesarrollo infantil, "lo llevamos dos días a la semana". Relata que con tan sólo ocho meses, "no me miraba como un bebé puede mirar a su madre mientras le da el pecho", lamenta, "no conectaba con nosotros de ninguna manera, siempre estaba con la mirada fija a la pared", dice con la voz entrecortada. 

 

Para cualquier padre llamar a su bebé por su nombre y que éste  le haga carantoñas no debe suponer un problema, pero para Sheila y Ricardo se hacía cada vez más insoportable. "No nos respondía, estaba como en su mundo", Sheila vio que algo no funcionaba. Buscó a través de internet las respuestas que no encontraba, "puse en Google: 'Mi hijo no me mira", y rápidamente obtuvo una respuesta "apareció la palabra autismo". 

 

 

Desamparada, triste, llena de miedos y de dudas comenzó a ver que había muchas cosas que encajaban con Asier, "se lo dije a mi familia pero me decían que eran cosas mías". Aun así, no se quedó quieta, "me lo llevé al pediatra y finalmente después de mucho insistir se dieron cuenta que presentaba rasgos no propios de su edad". 

 

Les derivaron a Neurología y fue ahí cuando les diagnosticaron, "estábamos dentro del Espectro Autista, no podían darnos un diagnóstico oficial pero nos derivaron a la Unidad del hospital de Salamanca llamada Infoautismo". Después, "nos mandaron a Atención Temprana, pero recibíamos tan pocas horas que nos tuvimos que buscar la vida por lo privado". 

 

Actualmente acuden a dos terapias semanales, "con un elevadísimo coste, las ayudas no me cubren ni la mitad", reconoce. Asier no habla, "tiene trastorno del sueño, tiene dificultad sensorial... no soporta cortarse el pelo, las uñas... si hacemos esto puede entrar en una crisis y autolesionarse debido a no poderse expresar ni comunicar como quisiera, no es nada agradable ver a tu hijo así". 

 

Para buscar una salida, esta imparable madre ha creado un Intagram coquete_aventurero para "busco respuestas y ayudar a más familias en la misma situación”. El hijo que tú pensabas que iba a ser no es, no te coge de la mano, no te dice mamá... tienes que enterrar eso por el momento, es difícil, pero se puede. Hay que trabajar, buscar recursos y tirar hacia adelante", aun así se siente indestructible"mi hijo me hace más fuerte". 

 

Ahora y para que Asier tenga una mejor vida han llegado a contactar con un asociación, Kuné Perros, una entidad sin ánimo de lucro dedicada a mejorar la calidad de vida de personas con dificultad física, intelectual, emocional y/o sensorial y de sus familiares a través de los perros de ayuda social.

 

El can de ayuda social no solo mejora la vida de la persona usuaria, sino también la vida de familiares y el entorno, "estos perros de asistencia están entrenados para brindar seguridad, especialmente en la calle, y para facilitar una vida más independiente y socialmente inclusiva tanto para el niño con autismo como para su familia".

 

"Ahora tenemos un perro y mi hijo interactúa con él como no lo hace con nadie, ves que tiene interés en algo, esto le podría ayudar mucho en sus crisis". Es por ello esta familia necesita ayuda para conseguir uno de los perros de esta asociación que tiene un coste de 21.000 euros, "ellos asumen 10.000 y nosotros tenemos que recaudar otros 10.000 euros en un año y medio". 

 

Por el momento, se buscan la vida para recaudar ese dinero, "quiero conseguir el perro porque tengo miedo que el día de mañana no pueda tener una relación con las personas, que se sienta sólo... un perro podría ser como su amigo...".

 

Han realizado unos carteles en los que aparece un código QR que te lleva a un enlace "que se llama 'Mi granito de arena', ahí se puede hacer la aportación que cada uno quiera". ¿Les ayudamos a conseguirlo? Mientras tanto, a Sheila y Ricardo la vida la enseña a mirar través de los ojos de Asier y sus sentimientos. 

 

Comentarios

Elena 25/11/2021 22:43 #1
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