Así va a volver el rastro a Salamanca: hasta 800 asistentes y 200 vendedores en pleno 'temporal' de Covid
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Así va a volver el rastro a Salamanca: hasta 800 asistentes y 200 vendedores en pleno 'temporal' de Covid

Acceso al rastro para este domingo. Foto: F. Oliva

El rastro vuelve con las normas de su apertura en julio: límite de aforo, control en los accesos, geles, mascarillas... Pero la situación no es la de entonces: Salamanca está en naranja y se recomienda evitar reuniones de más de diez personas.

En pleno temporal climático y de Covid, con Salamanca todavía en una situación delicada, este domingo regresa el tradicional rastro de La Aldehuela, y lo hace con las mismas condiciones anteriores a las tres semanas de restricciones 'light' que sufrió la ciudad. Eso supone que hasta 800 compradores podrán acudir a un recinto con 200 puestos, y las personas que los atienden, lo que supondrá una afluencia importante. Eso en un momento en el que existe una recomendación de evitar reuniones de más de diez personas y restringir el contacto social, aunque se trata de un evento al aire libre.

 

El retorno se produce tras más de un mes de ausencia. El rastro se cerró a finales de agosto por varios positivos de convivientes de los comerciantes, y no volvió a abrir porque entre el 3 y el 24 de septiembre Salamanca ha estado bajo una estrictas normas que hacían imposible reuniones de este tipo. Ahora, más de una semana después de levantarse las medidas excepcionales, el rastro vuelve, y lo hace como estaba antes de su clausura.

 

A la tradicional cita le toca cumplir con las medidas implantadas durante el verano por la Junta y que rigen de manera general. Son el marco al que ha vuelto el municipio tras pasar tres semanas de restricciones especiales a la vida social, los aforos y los eventos. Así que el rastro vuelve con las normas que se implantaron cuando volvió a abrir tras el estado de alarma y el confinamiento, el 5 de julio. Lo que ocurre es que la situación no es la de entonces, aunque tanto el Ayuntamiento como los vendedores no incumplen ninguna normativa al volver a abrir. El municipio está ahora al completo en 'naranja' en el mapa de incidencia Covid, con la recomendación de evitar reuniones de más de diez personas y restringir el contacto social.

 

En primer lugar, la limitación de aforo es de 800 compradores en todo el mercadillo. Para controlar que el recinto no supera este máximo, habrá control de la Policía Local en el acceso con conteo de personas y todo el aparcamiento está perimetrado y vallado. Los clientes tendrán a su disposición un máximo de 200 puestos, con el personal que los atiende.

 

Los visitantes del mercadillo tendrán a su disposición gel para la desinfección de manos, que se ubica tanto a la entrada como a la salida del recinto, así como en cada uno de los puestos, que se han colocado con una separación de dos metros entre sí y que se desinfectarán antes y después del montaje. Además, el uso de mascarillas es obligatorio, tanto para los vendedores como para los clientes, quienes "deberán guardar en todo momento la distancia de seguridad interpersonal, evitando aglomeraciones".