Así son las 11 etapas del Camino Natural Senda del Duero en la provincia de Salamanca

De Trabanca hasta Vega Terrón, atravesando un sinfín de entornos naturales de una belleza espectacular en la provincia de Salamanca.

Desde su nacimiento en la Sierra de Urbión hasta Vega Terrón, en la frontera portuguesa, la Senda del Duero recorre, durante más de 750 kilómetros, diferentes paisajes, desde los pinares de la sierra, a los sabinares y viñedos de la ribera del Duero, los campos de labor y regadío de Tierra de Campos y los encinares y olivares de Los Arribes del Duero.

 

El Camino Natural parte de tierras sorianas en las que los pastizales y berrocales de montaña dan paso a pinares y llanuras cerealistas. En esta zona, la ribera del Duero está marcada por los mosaicos de fincas agrícolas, pinares, encinares, choperas y bosques de galería.

 

El panorama va cambiando de sabinas y encinas a almendros y viñedos, típicos de la ribera burgalesa, y así continúa, acompañado de pinares de piñonero, hasta tierras vallisoletanas. Una vez en tierras zamoranas, el recorrido se adentra en la fértil vega del río Duero, con fincas de regadío que tornan cultivos de secano, dehesas de encinas, pastizales y afloramientos rocosos hasta llegar a la penillanura sayaguesa. En esta comarca, el Duero y sus afluentes se encajonan en el granito formando cortados de espectacular belleza como son los arribes.

 

Esta geografía marca diferencias en los hábitats, desde los pastizales de la penillanura, con mosaicos de cultivos, escobonales y bosques de encinas y robles; a la zona baja de ribera, donde el microclima ha propiciado una rica comunidad de vegetación de ribera, con saucedas, fresnedas y bosquetes de almeces, además de la posibilidad de cultivar frutales y especies como el olivo y el almendro.

 

Éstas son las 11 etapas de un emocionante viaje por la naturaleza en la provincia de Salamanca:

 

 

Etapa 32: Fermoselle - Trabanca

 

 

El recorrido comienza en Fermoselle, abandonando el núcleo urbano por la calle del General Mola donde cruza la carretera CL-525 que, tras tomar la calle San Juan y la de las Eras, vuelve a cruzar a la altura de una plazoleta. Enseguida el sendero deja atrás la calle urbanizada y llega a un cruce donde toma el ramal de la derecha para, transcurridos unos 250 metros, volver a cruzar por última vez la carretera CL-525.

 

El itinerario se despide definitivamente del entorno urbano de Fermoselle siguiendo un camino ancho y de buen firme junto a fincas de olivos y viñas en el paraje del Álamo blanco. El mismo firme y fincas de cultivo acompañan durante un buen trecho al trayecto. Se trata de una buena representación de penillanura aprovechada para el cultivo de olivos, vid, almendros, etc. en los Arribes del Duero.

 

Etapa 33: Trabanca - Villarino de los Aires

 

 

El recorrido parte de la localidad salmantina de Trabanca junto a la carretera que une esta población con Cabeza de Framontanos. Tras transitar unos metros por esta carretera se toma el camino que se abre hacia la derecha y que se estrecha ligeramente entre dos muros de piedra, que sirven para delimitar las fincas particulares dedicadas a labor.

 

Etapa 34: Villarino de los Aires - Pereña de la Ribera

 

 

Las sensaciones que transmite la etapa son muy variadas e interesantes. El tramo inicial discurre por una carretera poco transitada, por zonas de huerta, olivos y viñedos, para dar paso, a mitad de recorrido, a un sendero que asciende junto al arroyo de los Cabrones bajo la tupida sombra que ofrecen rebollos y castaños, en un entorno propio de cuentos y leyendas.

 

Etapa 35: Pereña de la Ribera - Masueco

 

 

La mezcla de amplias pistas entre viñedos y parameras y de senderos entre muros de piedra marca esta etapa, en la que se pasa por uno de los mejores espectáculos de agua de la zona, una catarata de cincuenta metros de altura.

 

Etapa 36: Masueco - Adeadávila de la Ribera

 

 

La Calzada Vieja, un camino empedrado en parte de su recorrido, une estas dos poblaciones, en lo que puede considerarse un pequeño paseo por los Arribes, al contar con poco más de 2 kilómetros de longitud. Almendros, majuelos, frutales y viñas acompañan el recorrido. Si se desea continuar caminando se puede realizar la siguiente etapa, posiblemente una de las más espectaculares de todos los Arribes del Duero.

 

Etapa 37: Adeadávila de la Ribera - Mieza

 

 

Un estrecho y serpenteante sendero permite descender desde la penillanura hasta el fondo de los Arribes, en una bajada con increíbles vistas sobre el río y envuelta en un bosque mediterráneo de gran biodiversidad. Le sucederá un duro ascenso, recompensado por la enorme cantidad de pequeños e improvisados miradores en cada una de las curvas de sendero.

 

Etapa 38: Mieza - Vilvestre

 

 

El entorno botánico de Mieza, donde según los botánicos se encuentra el mejor bosque de almez, hojaranzo o lodonero de Europa Occidental, es el marco incomparable por el que se desarrolla esta etapa. Un paseo por este imponente paisaje, donde la roca domina sobre los suelos capaces de sostener vida vegetal, resulta un regalo para los sentidos.

 

Etapa 39: Vilvestre - Saucelle

 

 

Etapa 40: Saucelle - Hinojosa de Duero

 

 

El término “arribes” ha sido utilizado desde antaño por las personas oriundas de la comarca para referirse a las grandes depresiones geográficas abiertas por los ríos. Aún siendo los más importantes, en la zona no sólo existen los Arribes del Duero, sino que muchos de sus afluentes, como el Huebra o el Camaces, han horadado en el terreno estos cañones graníticos. A través de esta etapa se recorre parte de estos dos arribes, de gran belleza y espectaculares cascadas.

 

Etapa 41: Hinojosa de Duero - La Fregeneda

 

 

En esta etapa los casitos de piedra de los cabreros, la presencia de mulas o de vacas sesteando nos recuerda la fuerte tradición ganadera de la comarca. Aunque de escasa longitud, no está exenta de gran belleza y quietud, y posee tramos algo complicados debido a que discurre durante gran parte de su recorrido por pequeñas y zigzagueantes sendas encajonadas entre muros de piedra, a la sombra que ofrecen las dehesas de encinas, fresnos o alcornoques.

 

Etapa 42: La Fregeneta - Vega Terrón

 

 

La última etapa del Camino Natural Senda del Duero discurre inicialmente entre olivos y almendros, por un camino cómodo que se adapta a la ondulada orografía del terreno. En su último tramo constituye un verdadero balcón natural sobre los Arribes y la vertiente portuguesa, pudiéndose disfrutar de los cuidados campos lusos y de los cortados y fuertes laderas que se precipitan desde la llanura hacia las remansadas aguas del río Duero.

 

El Muelle Internacional de Vega Terrón supone el punto final a esta ruta que, durante más de 750 kilómetros, recorre algunos de losparajes más bellos de la meseta castellana y del norte peninsular.

Comentarios

marino santos eúfrates 03/02/2019 10:07 #1
Estas cosas de los caminos verdes y naturales, están muy bien Yo creo que los trabajos de estudios proyectos y obras los deben hacer los funcionarios de las administraciones afectadas, en horas extras claro, porque yo nunca veo estas licitaciones. Ay sicilianos, cuanto os queda por aprender de los traghispánicos.

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