Así se vive la Navidad más tradicional en la provincia salmantina

Valdecarros (Turismo Salamanca)

La tradición también se hace muy presente en Salamanca y su provincia durante estas fiestas. Aquí van algunas de las celebraciones particulares que se pueden encontrar en algunos rincones de tierra charra.

Reuniones familiares y con amigos, comidas, cenas, villancicos y muchas compras. Todo eso es lo que habitualmente la gran mayoría, en Salamanca y fuera de ella, hacemos durante la Navidad. Pero estas fechas y la forma de celebrarla van mucho más allá y no tan lejos. En la provincia salmantina hay tradiciones que han perdurado a lo largo de los años y se siguen manteniendo. Estas son algunas de las celebraciones más particulares que nos podemos encontrar en distintas localidades del territorio salmantino.

 

Por supuesto hay que los belenes vivientes de distintas localidades como  Santiago de la Puebla (día 26) o Candelario (30) pero también los aguinaldos y petitorios, en Sequeros de hombres casados el día 26 y de mozos el 6 de enero, y en Linares de Riofrío en torno al 31 de diciembre. En El Cabaco los mozos celebran La robra el 26.

 


En Ledesma tienen lugar las calendas (toque de campanas y convites entre vecinos en la madrugada del día 24), y los campanillos en Montemayor del Río, una marcha hasta la peña Almirez haciendo ruido con cencerros y caracolas en la tarde del día de Nochebuena.


Especialmente singular resulta la celebración de quintos el día 28 de diciembre enValdecarros, llamada la Horca. Al mediodía se forma una comitiva con los quintos y los dulzaineros, llevando a lomos de un burro a dos de los personajes principales, el juez y el reo. En la plaza mayor estos se subirán a una escalera apoyada en la pértiga de un carro empinado, donde recitarán los versos, elaborados por los propios quintos, referidos a la actualidad local y nacional. Probablemente sea una de las celebraciones más singulares del invierno salmantino.


Cada 31 de diciembre en la localidad de Nava de Francia sale el Perrero, singular personaje que recorre las calles, acompañado de dos alguaciles y un tamborilero, fustigando con su látigo a quienes encuentra a su paso y entrando en las casas para ser convidado.