Así es Salamanca: 'Vieja', sin oportunidades y sin crecimiento poblacional

(Foto: Chema Díez)

Los números no engañan y cada vez que se refieren a la provincia de Salamanca, ésta no queda en muy buen lugar. Envejece a pasos agigantados, los jóvenes 'vuelan' y cada vez hay menos población y... futuro.

Cada vez que Salamanca se somete a una 'radiografía' siempre hay algo nuevo que añadir a la lista del debe, en una acción que no por conocida deja de ser menos importante. El último informe del Instituto Nacional de Estadística (INE) es aún más demoledor que el anterior ya que deja a la provincia en una constante situación de alarma. ¿Por qué?

 

Principalmente, porque Salamanca es una provincia 'vieja', apenas sin oportunidades y con un crecimiento poblacional inexistente, por lo que la realidad no puede ser más demoledora.

 

¿POR QUÉ SALAMANCA ES 'VIEJA'?

 

La edad media de los habitantes de la provincia de Salamanca está entre las más elevadas del país, solo superada por alguna provincia gallega y por Zamora y es, con 47,2 años, una de las zonas de España con mayor edad, según datos del año 2016.

 

Otro dato que ayuda a entender este hecho es que la proporción de personas mayor de 64 años alcanza en Salamanca el 25,6%, la cuarta del país con mayor porcentaje solo superada por León, Ourense y Lugo. Asimismo, el índice de envejecimiento deja a la provincia como la sexta con un porcentaje más elevado, que asciende hasta un 20,4% de la población total.

 

¿POR QUÉ SALAMANCA ES UNA PROVINCIA SIN OPORTUNIDADES?

 

En este apartado, existen numerosos indicadores para confirmar un secreto a voces, pero el principal es el hecho de observar el porcentaje de personas que emigró a otra provincia o al extranjero y... su rango de edad. Ahí está la clave de este duro condicionante.

 

De este modo, el baremo de gente joven que abandona Salamanca rumbo a otra provincia oscila entre el 15,4 por cada 1.000 habitantes de personas de 21 años hasta el 21,1 de las personas de hasta 38 años. Pero, y aquí está la clave, el número de jóvenes por cada mil habitantes que se marcha a otra provincia se dispara en las siguientes edades: 24, 25, 26 y 27 años, donde el porcentaje es de 41,4, 48,5, 50,1 y 47,1 respectivamente.

 

Algo parecido ocurre, aunque en menor medida con la población que se marcha al extranjero, ya que los niveles más altos están en los jóvenes de entre 24 y 28 años.

 

Por último, la provincia de Salamanca presenta el cuarto porcentaje con la tasa de dependencia más alta de España, con un 62,27%, solo superada por Ourense, Zamora y Soria.

 

¿POR QUÉ LA POBLACIÓN DE SALAMANCA NO CRECE?

 

Todos los aspectos anteriores tienen mucho que ver en éste, que se basa en aspectos muy claros y concretos. Si Salamanca deja marchar a más gente de la que recibe y mueren más personas de las que nacen, el resultado no puede ser otro que negativo.

 

Así, la provincia registró en 2016 2.234 nacimientos y 3.857 muertes, por lo que ahí ya presenta un saldo deficitario de 1.623 ciudadanos, que impiden que Salamanca se desarrolle en plenitud. Ante esta situación, el saldo vegetativo es de -4,8 por cada 1.000 habitantes, el octavo guarismo con peores resultado de España, solo superado por Asturias, Ávila, león, Zamora, Lugo, Ourense y Cuenca. A éste hay que sumarle que el saldo migratorio también es negativo, con una tasa de -0,88 por cada mil habitantes y con 589 nacimientos por cada 1.000 muertes.

 

Como es lógico, con estos datos en la mano, la situación poblacional, económica y social que vive la provincia de Salamanca no es de extrañar que siga en números rojos sin que los poderes públicos hagan nada por sacar a esta zona de España de la depresión.