Asertividad: Aprende a quererte con estas estrategias

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Todo esto puede pasarnos factura sobre nuestra salud.

En la sociedad actual reina el déficit de autoestima, pero no tanto porque la gente esté más decaída sino porque todo está enfocado hacia el éxito exterior, hacia el buscar el reconocimiento, el poder, la fama, y está todo volcado en la imagen exterior, en que los demás te valoren. Todo esto puede pasarnos factura sobre nuestra salud.

 

"Muchas veces por el camino se nos pierde el centrarnos, el cuidarnos, incluso el querernos. Si queremos emprender el camino hacia un bienestar auténtico, conseguir el fin último de todo ser humano, que es sentirse en paz y coherente consigo mismo, debemos tener en cuenta estas dos dimensiones: querer y respetar", asegura en una entrevista con Infosalus la psicóloga especialista en Psicología Clínica Olga Castanyer, con motivo de la publicación de su libro 'Quiero aprender... a quererme con asertividad' (Desclée de Brouwer).

 

Según precisa, la autoestima nos proporciona cariño, respeto y confianza en nosotros mismos. No buscamos sentirnos por encima, ni por debajo de nadie: "Queremos sentir que somos nosotros, emocionalmente independientes y con la seguridad de que nos cuidamos y protegemos".

 

Mientras, la asertividad nos proporciona herramientas para transmitir a nuestro entorno esta coherencia y seguridad. "Y tiene en cuenta en todo momento a los demás, reclamando un respeto hacia nosotros, pero respetando y valorando a la vez a la otra persona", señala.

 

A su juicio, el respetarse a uno mismo es la base, es "el sentirse digno de uno mismo". Pero, ¿cómo la falta de autoestima liga con la asertividad? Castanyer destaca que ambos conceptos son importantes para nuestra salud porque si no nos queremos y no nos respetamos a nosotros mismos no vamos a poder hacernos querer y respetar hacia los demás.

 

"El respeto es de lo más importante para sentirnos dignos de ser escuchados, valorados, si nos respetamos a nosotros mismos sabremos hacernos respetar y, entonces, no nos importará decir una opinión contraria a la mayoría, que se nos mire con extrañeza, incluso decir algo que frustre a los demás, porque nos estamos cuidando y respetando", afirma la psicóloga europea por la EFPA.

 

De hecho, defiende que si nos respetamos a nosotros mismos, vemos la necesidad de velar por nosotros, y así cuidamos de nuestra salud. "Cuando sintamos que algo nos agrede o hace daño, incluso corporalmente, nos angustia o enfada demasiado, pondremos medios para suavizar y afrontarlo. Entonces si nos cuidamos en nuestra autoestima estamos cuidando nuestra salud. Todo lo que nos enfada o angustia en exceso va en contra de nuestra salud, así como todas aquellas acciones estresantes o de grupos que nos hacen daño", advierte la también terapeuta.

 

ESTRATEGIAS ASERTIVAS PARA SER UTILIZADAS CON UNO MISMO Y CON LOS DEMÁS

Por un lado, la psicóloga apunta al ser capaz de escucharse a uno mismo y respetarse. Después, indica que hay una serie de derechos asertivos, que todos tenemos, pero que no siempre respetamos, como por ejemplo el derecho a tener las propias opiniones, a ser tomado en serio, a decir no, a pedir, a cambiar.

 

"Una estrategia asertiva más interna, para uno mismo, es tener muy presente en nosotros mismos si nos criticamos demasiado o si tenemos derecho a cambiar de opinión", indica.

 

Después, se encontrarían, según indica, las estrategias externas y las formas de decir las cosas, de poner límites, de responder ante una crítica. "Hacen que te respetes a ti mismo y respetes a la otra persona", sentencia.

 

Con todo ello, Castanyer recuerda que en el libro presenta cuatro estrategias de supervivencia, que representa en cuatro personajes:

 

La Angustia: Nos hace conectar con el miedo, reaccionar ante la amenaza huyendo o atacando, es buena.

 

- Después 'normon', la normativa o 'los deberías': El tener normas o reglas, que es bueno porque todos necesitamos tener seguridad y acogernos a las reglas internas o externas; un nivel exagerado tendría lugar en personas súper rígidas.

 

- 'Critin o el crítico', la actitud de criticar, de autocrítica, una estrategia de supervivencia también porque nos hace reaccionar o reflexionar cuando ha habido un error y para hacerlo mejor la próxima vez, pero las personas que se culpan o critican excesivamente no se benefician.

 

- 'Pendo', el pendiente de los demás, del qué dirán, de la imagen: "Una buena estrategia de supervivencia porque si no estuviéramos pendientes un poco de los demás no podríamos vivir en sociedad, pero el exagerado depender de eso tampoco nos beneficia.

 

Por otro lado, la autora reseña que hay que tener esperanza, ilusión y fe en que la autoestima y la asertividad son dos elementos no nos vienen dados, sino que los hemos aprendido y que por lo tanto se pueden desaprender, reaprender, "contra-aprender" y "así hasta el infinito.