Argelia no descarta "recalcular" el precio del gas enviado a España, pero mantendrá el del resto de clientes
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Argelia no descarta "recalcular" el precio del gas enviado a España, pero mantendrá el del resto de clientes

Gaseoducto

Las relaciones con el país norteafricano se han visto alteradas tras la decisión de apoyar el plan de Marruecos para el Sáhara Occidental, al que Argelia se opone.

La empresa energética argelina Sonatrach ha advertido este viernes de la posibilidad de "recalcular" el precio del suministro de gas a España, dentro de un contexto en el que anticipa "perspectivas prometedoras" hacia los clientes europeos tras el descubrimiento de nuevos yacimientos.

 

El consejero delegado de Sonatrach, Toufik Hakkar, ha reconocido en declaraciones a la agencia de noticias argelina APS que los precios del gas y del petróleo "se han disparado" desde que Rusia lanzó una ofensiva militar sobre Ucrania el pasado 24 de febrero.

 

Argelia "ha decidido mantener para todos sus clientes precios relativamente correctos", pero Hakkar no descarta que sea así en el futuro. "No se descarta recalcular los precios con nuestros clientes españoles", ha señalado.

 

El consejero delegado de Sonatrach ha explicado que el grupo quiere invertir unos 40.000 millones de dólares (unos 36.200 millones de euros) en los próximos cuatro años para investigar y explotar yacimientos, tanto de petróleo como de gas, y se muestra optimista de cara al futuro. En el caso del gas, espera que la capacidad argelina se duplique en este tiempo, "lo que deja entrever perspectivas prometedoras para los clientes europeos".

 

Delegaciones de los gobiernos portugués e italiano han visitado Argelia recientemente para tratar, entre otras cuestiones, el futuro del suministro energético, en un contexto marcado por el interés dentro de la UE de reducir la dependencia de Rusia.

 

En el caso de España, las relaciones se han visto afectadas por el reconocimiento por parte del Gobierno de Pedro Sánchez del plan de autonomía de Marruecos para el Sáhara Occidental. Argel llamó a consultas a su embajador en Madrid como muestra de malestar.