Ante el botellón en la Nochevieja Universitaria, más policías y sanciones

"Retorno a los establecimientos", ese es el objetivo reconocido por la Nochevieja Universitaria que ahora sí acepta que el botellón, sobre todo después de las campanadas, se disparó en los últimos años. Anuncia diferentes medidas para evitarlo y entre ellas más policía que cumplirá la ordenanza, que recoge sanciones por beber en la vía pública. 

La duodécima edición de la Nochevieja Universitaria, que se celebrará del 15 al 16 de diciembre, espera reunir a más de 40.000 personas en Salamanca -la organización asegura que según sus previsiones se incrementará la cifra de años precedentes-, que por ahora llegarán de hasta 32 puntos diferentes de la geografía española y algunos de puntos como Lisboa, Oporto, o Italia.

 

De esas 40.000 personas, sólo 22.000, por cuestión de aforo, podrán estar en la Plaza Mayor para comerse las gominolas cuando suenen las campanadas y el resto "esperamos que estén en los locales donde se fomentará el consumo responsable", apunta José Gutiérrez, de la organización.

 

Y es que uno de los objetivos que se marcan es "el retorno a los establecimientos" porque ahora reconoce que en los últimos años se ha disparado el consumo de bebidas alcohólicas en la vía pública "sobre todo después de las campanadas". 

 

En definitiva se quiere acabar con el botellón y para ello anuncian diferentes medidas, como adjudicar a cada autobús un establecimiento anfitrión, la proyección de vídeos recordando que está prohibido beber en las vías públicas, realizar sorteos dentro de los locales como un viaje al Año Nuevo Chino, y, sobre todo, que se va a aumentar aun más la presencia policial en la calle para asegurar que se cumpla la ley y la ordenanza municipal que recoge las sanciones y multas a todo el que sorprendan bebiendo en la vía pública. 

 

 

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