Ángel Sánchez: "El respeto no se logra imponiendo cosas y sí haciendo que los jugadores crean en ellas"

El actual entrenador del CD Guijuelo asegura en su entrevista más personal que el poco tiempo libre que le queda le gustar pasarlo con su familia, especialmente con su hija, que le ha cambiado la vida.

Creer en una idea es clave para que ésta tenga muchas posibilidades de salir bien, y el CD Guijuelo es un claro ejemplo de ello. Exigencia y trabajo sí, pero nada de dictaduras, ya que intentar conseguir la perfección nada tiene que ver con imponer y sí con hacer creer.

 

Pasar del terreno de juego y de compartir vestuario con sus compañeros a ser su entrenador, puede resultar un cambio dramático para muchos, pero en este caso, la transición ha sido un camino de rosas, que se merece llegar a buen puerto a mediados del mes de mayo.

 

Compromiso, lealtad y ponerse en el lugar del otro son solo algunas de las cualidades que ha sabido transmitir Ángel Sánchez (Béjar, 15-01-1982) a un grupo que afronta su última temporada unido, ya que la desbandada a final de año será una realidad, y por ello quiere acabar a lo grande.

 

Amigo de sus amigos, con los que no pasa todo el tiempo que le gustaría, reconoce que ser padre le cambió la vida y se le nota en la cara que no hay nada más grande que el hecho de ver crecer a su hija junto a su mujer, que le apoya en su andadura en este deporte; un deporte que debe servir para unir y no para separar, porque siempre es mejor sumar que restar.

 

Tampoco elude hablar sobre el convulso momento político que atraviesa España, donde quizá hace falta "una limpieza interna, de valores. Si queremos cambiar la sociedad, hay que empezar por uno mismo". Eso lo dice alguien que ha jugado casi 300 partidos en Segunda División, 19 en Copa del Rey y casi un centenar en Segunda B. "Me hubiese gustado mucho haber jugado en Primera, pero si no lo hice sería porque no lo merecí". Y es que, no hay nada mejor que saber de dónde vienes para saber hasta dónde puedes llegar...

 

 

ÁNGEL SÁNCHEZ, EN CORTO:

 

COMO JUGADOR:

 

- "El Alavés ha sido mi segunda casa; fue allí donde crecí y maduré".

 

- "Me hubiese gustado jugar en Primera División claro, pero estoy orgulloso de lo que logré como futbolista. Si no estuve fue porque no lo merecí".

 

- "El fútbol también te deja experiencias y amistades; es algo a destacar también".

 

- "A base de trabajo y esfuerzo logré estar muchos años en Segunda División".

 

- "El último año en Alcorcón vi que mi cabeza dijo basta; quería disfrutar del fútbol con menos presión y volver a casa. En Guijuelo pasé dos años magníficos como jugador".

 

- "La decisión de mi retirada fue muy progresiva y por eso no me costó tanto. Tenía que ser honesto con el fútbol y creo que lo fui".

 

COMO ENTRENADOR:

 

- "La transición ha sido sencilla y los jugadores lo han hecho así, han entendido el rol".

 

- "Tuve la suerte de tener a Jordi Fabregat, del que aprendí muchísimo y fue una experiencia muy positiva".

 

- "El respeto no se consigue imponiendo las cosas y sí haciendo que los jugadores crean en ellas. Soy muy exigente y a partir de ahí es cuando te ganas el respeto".

 

- "He intentado aprender de todos los entrenadores; con Rubén de la Barrera aprendí mucho en fase ofensiva, pero también con Anquela o Bordalás sin balón. Pero intento mantener el equilibrio sin llegar a los extremos; soy muy perfeccionista y eso no es bueno".

 

- "Si puedo llegar a portería en seis toques no me gusta dar 20, pero siempre con buen trato de balón".

 

- "Tenemos que saber quiénes somos y no nos podemos equivocar; nuestro objetivo solo es el siguiente partido".

 

COMO PERSONA:

 

- "La familia es lo más importante y el poco tiempo libre lo paso con ella. Fui padre hace dos años y ha sido una experiencia maravillosa; no lo cambio por nada".

 

- "Soy una persona tranquila y llevo una vida ordenada; me gusta estar con los amigos, compartir mesa y mantel para charlar; también ir al cine, aunque tengo poco tiempo... pero con tranquilidad".

 

- "Vivimos un tiempo un poco convulso y hay que darle sensatez a todo esto; hay gente que lo pasa mal y necesitamos una limpieza interna, de valores. Si queremos cambiar la sociedad, hay que empezar por uno mismo".

 

- “El deporte se usa de manera equivocada y se politizan muchas cosas; el deporte está para unir. Tuve la suerte de asistir con 16 años a un Mundial y ver el España-Nigeria, y cómo el fútbol era capaz de unir pueblos y culturas. Es un error mezclar ambas cosas”.

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