Amor y pasión en los tiempos de internet, ¿un cambio a mejor o a peor?

Los portales de encuentros adultos se disparan y las relaciones se vuelven más ocasionales. ¿Estamos ante un gran cambio sentimental?

Los tiempos cambian. Esta frase, que siempre permanece inamovible, es algo que se cumple a cada año que pasa. Nuestras costumbres evolucionan tanto como nuestras necesidades y nuestras facilidades. Todo cambia a medida que la sociedad se desarrolla, y en los últimos años, la tecnología ha sido la principal artífice del cambio.

 

Mira a tu smartphone y piensa en cómo eran las cosas hace una década. Los teléfonos móviles nos acompañan siempre, y se han convertido en una pequeña herramienta multiusos que nos permite hacer de todo. Los utilizamos para comunicarnos con los demás llamando o escribiendo, para estar al tanto de la actualidad, para ver series o películas, para comprar entradas, para comprar cualquier producto, o incluso para relacionarnos con personas desconocidas.

 

Sí, ya recurrimos a las nuevas tecnologías para forjar amistades o incluso para encontrar pareja. El terreno sentimental es uno de los que más cambios ha sufrido con todo este despliegue tecnológico. Y para muestra, un ejemplo bastante claro. En los últimos años, Fuego de Vida se ha convertido en la web Nº1 en encuentros adultos.

 

Miles de personas acuden a ella en busca de otros con quienes concertar citas para comer, charlar o lo que surja. No es precisamente la búsqueda de la media naranja del amor idealizado, pero sí una prueba de que el público busca algo más directo, una fórmula que le permita disfrutar de lo que desea sin complicaciones y de la forma más rápida posible.

 

Perdemos en paciencia y ganamos en inmediatez. Lejos ha quedado todo eso de las conquistas y el “ligoteo”. Ahora tenemos apps que nos acompañan y nos dicen si hay personas interesadas en nosotros cerca, incluso portales online que hacen de grandes bibliotecas de contactos para buscar personas cercanas y quedar con ellas para tener algún que otro escarceo amoroso, o más bien, pasional.

 

Del amor a la pasión, ¿un cambio provocado por internet?

 

Es cierto que, en los últimos tiempos, se ha visto una mayor tendencia que se decanta por la búsqueda de relaciones ocasionales en lugar de por algo amoroso y duradero. Hay quienes lo achacan a un cambio de mentalidad en la sociedad, incluso a una mayor liberación sexual que se está manifestando al derribar los muros de los tabúes.

 

Pero también hay quienes defienden que esta situación ha sido provocada precisamente por las nuevas tecnologías y por esa búsqueda de lo instantáneo y lo inmediato. Los usuarios de webs de adultos como la que hemos presentado antes, Fuego de Vida, no acuden a internet en busca de una pareja formal con la que construir un futuro, o al menos no la mayoría.

 

Lo que buscan es algo con lo que desconectar, una persona con la que pasarlo bien de vez en cuando mientras se pierden entre las sábanas y dejan que las horas se esfumen. Es una nueva perspectiva que nace de un cambio, de uno que se ha dado tanto a través de la tecnología como de la mentalidad a nivel global.

 

Si es un cambio a mejor o a peor es algo que queda en manos de cada uno. Lo que sí es cierto es que ahora eso de ir a discotecas o bares de copas a conocer nuevas personas no se estila tanto, sino que se recurre a lo que ofrecen smartphones, páginas webs y aplicaciones para hacer contactos y dejar que todo fluya.

 

Por supuesto, los amantes de lo tradicional siguen recurriendo a esto que hemos mencionado antes, pero el brutal crecimiento de las webs de citas tanto normales como para adultos deja claro que cada vez hay más personas que abogan por este nuevo sistema.

 

¿Por qué? Porque es rápido, porque es cómodo, porque es muy directo y, sobre todo, porque respeta la privacidad. Quienes buscan vivir una aventura amorosa y pasional con una persona desconocida, tan solo tienen que registrarse en una página web y comenzar a conocer gente. Todo muy íntimo y privado, sin que salgan datos al público y con un planteamiento rápido y directo.

 

En cierto modo, deshumaniza un poco todo lo relacionado con el amor y el placer, pero también hace que ambos se potencien y se aceleren como nunca antes había sucedido. Todo es mucho más rápido y fugaz, pero también infinitamente más intenso. Hay quienes piensan que todo esto convierte a las relaciones en algo de usar y tirar, pero lo cierto es que las intensifica y hace que, para muchos, sean incluso más disfrutables.


No sabemos cómo seguirá cambiando la situación, pero el panorama general tiene sitio para todo tipo de personas. Quienes buscan encuentros ocasionales, pueden tenerlos fácilmente; quienes buscan su media naranja, también pueden encontrarlas y, quienes prefieren estar solos, simplemente no tienen que hacer nada.