Álvaro de Arriba (I): "En España no se valoran a los entrenadores y al final son los que crean a los atletas"

Según un dicho español, 'correr es de cobardes'. El atletismo actual nos muestra totalmente lo contrario. Correr es de valientes, de luchadores, de los que apuestan por algo y lo dan todo hasta conseguirlo. De los que recibiendo poco, dan mucho.

Álvaro de Arriba, olímpico salmantino que presume de su ciudad por cada rincón del mundo que visita, decidió un día entregarse por entero a la carrera, y nunca mejor dicho, del atletismo. Le salió bien, ahora mismo es uno, de los aproximadamente diez atletas que viven de ello. Pero no es solo suerte, tras todos y cada uno de sus logros, hay trabajo, lucha, esfuerzo y mucho amor hacia un deporte, el atletismo.

 

Todo empezó cuando tenía 10 años, pero hasta los 16 años no se centró por entero en la práctica del atletismo, ya que hasta ese momento también competía en los campeonatos de fútbol sala de los juegos escolares de Salamanca. Sobre los 16 me centré específicamente en el atletismo, porque era necesario. Es uno de los problemas que existen en España a día de hoy en el deporte, un atleta tiene que estudiar e, incluso trabajar, al mismo tiempo que hace deporte y encima te exigen rendir deportivamente y en los estudios, además de que te pagues todo eso. No se da la oportunidad y es un problema, porque cada persona tiene un potencial y si lo puede desarrollar al máximo daría enormes beneficios. Yo a día de hoy tengo la suerte de que puedo dedicarme al 100%, por lo que puedo dar todo de mí, si tuviera que trabajar al mismo tiempo sería imposible. Hay que tener ratos libres para hacer cosas, pero no por obligación, sino porque te guste, para desconectar la mente.

 

En La Fuente de San Esteban, su entrenador de toda la vida, Juan Carlos Fuentes, decidió crear una escuela de atletismo. Es mi entrenador de toda la vida y con el que espero acabar mi carrera deportiva dentro de muchos años. A parte de mi entrenador es mi amigo, los dos hemos ido creciendo hasta llegar a ser olímpicos. Somos un buen dúo. Además, tengo la suerte de tener un entrenador con mucha disciplina y que no me ha quemado etapas. Un niño con 14 años no tiene que estar entrenando seis días a la semana, tiene que estar jugando a hacer atletismo. Yo he ido paso a paso y cuando ya he llegado a cierta edad, he tomado yo mi decisión de ir a entrenar los días que tenía que ir y de profesionalizarme. No queramos tener cadetes campeones del mundo mundial y que luego lleguen a categoría absoluta, que es cuando realmente hay que rendir, y estén cansados de entrenar siete días a la semana.

 

Los entrenadores, qué importantes. La importancia de los entrenadores de cara a la preparación de un atleta es vital. Muchas veces todo se centra en el deportista y no se da tanta visibilidad a los entrenadores. Es como en los estudios, los profesores son los que tienen que formar, por mucho que una persona estudie, si tú tienes un profesor que sabe explicar todo bien y que sabe engancharte, todo es más fácil. Necesitas un entrenador que sepa enganchar. Para mí en los entrenamientos es imprescindible, no solo necesitamos un entrenador que te haga una planificación, sino alguien que esté ahí contigo, que si las cosas no salen bien, sepa hacerte reaccionar y cambiar. Necesitas una persona que te sepa colocar la mente.

 

 

Entonces…¿el entrenador de Álvaro de Arriba se dedica exclusivamente al atletismo? No, no. En España no se dedica ningún entrenador al atletismo exclusivamente, excepto los que están en centros de alto rendimiento. El resto tienen pequeñas becas, pero es una cuantía de la que no pueden vivir. Todos los entrenadores de los mejores atletas de España tienen sus trabajos. Mi entrenador tiene su trabajo, del cual vive, y el atletismo es un hobby. Siempre le ha gustado, pero no porque saque ningún beneficio económico. Si hay algún entrenador que quiera dedicarse a esto aquí, es imposible. En España no se valoran a los entrenadores y al final son los que crean a los atletas.

 

Y…por ejemplo, en unos Juegos Olímpicos, ¿la beca para quién va? La beca se da por resultados, son becas en las que te exigen mucho, son de dos años y una cuantía nada exagerada. La más alta son alrededor de 30.0000 euros al año, pero te exigen ser medallista mundial y olímpico, un poco surrealista. Te exigen mucho por una beca ridícula. Por esta razón, dependemos tanto de las marcas deportivas. En el caso de los entrenadores, sí tú te llevas el 100%, hay una pequeña parte que se saca para becas de entrenadores. Suele ser del 15%. Para que te hagas una idea, en mi prueba de 800, de los tres mejores de España que hemos ido al europeo, ninguno de nuestros entrenadores está en un centro de alto rendimiento y los tres tienen su trabajo a parte. La realidad es así, si al atleta no lo tratan bien, al entrenador peor todavía.

 

Cómo se puede explicar este sistema de becas. Antes, lo que se valoraba era la temporada en general, ahora son los resultados. Por lo que en mi opinión, ha cambiado a peor. Es un sistema de becas que, a la hora de la verdad, perjudica a la gran mayoría de atletas en vez de beneficiarlo. Gran cantidad de atletas, que llegan a los europeos no tienen beca. Creo que este nuevo sistema va a crear un vacío, porque beneficia a los atletas que están a muy alto nivel, y ni eso, pero a los de medio alto les perjudica. No tienen margen de error. Ahora, los resultados obtenidos no ejemplifican el sistema de becas, porque es trabajo a largo plazo. Cuando salgan los resultados reales, consecuencia del sistema establecido a día de hoy habrá que ver si ha funcionado o no. Yo creo que no, por eso tanta gente se tiene que ir fuera, no se permite dar el siguiente paso y fuera sí te dan esa oportunidad.

 

Y para llegar a un europeo…El filtro es muy complicado, lo primero que necesitas es una marca mínima y, a partir de eso, tienes que estar en tu campeonato nacional y quedar entre los tres primeros. A partir de ahí, ya estás en el europeo, donde te enfrentas a los mejores de cada país, los cuales tienen una marca, y tienes que pasar tres rondas eliminatorias. Eso ya te genera una tensión, pasas esas rondas, te relajas y te entra un cansancio grande, al día siguiente la semifinal, otra vez tensión, un examen y otro al día siguiente. En un campeonato así no te pueden dar bajones, tienes que correr y estar al 100%. Muchas veces, la cabeza se cansa y, en una prueba como la mía, tienes que tomar una decisión en un segundo, si te equivocas te has cargado la prueba. Este año tuve una duda durante dos segundos y me pasó factura.

 

Al final el esfuerzo de un año se mide en menos de un segundo, un segundo que dará un titular. En la mayoría de los medios de comunicación se valora una o dos competiciones al año, a pesar de que nosotros vamos a muchas más carreras a lo largo del año como, por ejemplo, los meetings. No tienes que estar exactamente un día, aunque te vayan a valorar más por ese día. Las marcas, por ejemplo, te valoran por todo el año, pero si estás bien durante todo el año y ese día fallas, es lo que preparas, el titular será ese. Es de lo que dependemos y a lo que estamos acostumbrados.

 

Es injusto. Sí, pero claro, falta cultura deportiva. Es necesario que en los colegios se enseñen más deportes para poder tener la mente más abierta. Aquí todo está muy centrado en un deporte y no te dan la opción de ver otros. El titular de los grandes periódicos es que has quedado séptimo de ocho, y la gente que no tiene esa cultura, dice: ha quedado penúltimo, pero lo que no se sabe es que he tenido que clasificarme para ese campeonato, he corrido una eliminatoria y una semifinal para llegar ahí. Solo se valora la final. Todo el mundo tiene derecho a opinar pero desde el conocimiento.

 

Continuará...

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