Álvaro de Arriba hace su debut en pista cubierta y en la temporada de su confirmación

Álvaro de Arriba, en uno de sus últimos entrenamientos.

El mediofondista salmantino disputa la Copa con el Barça tras un mes de pretemporada en Sierra Nevada. Se estrena en pista cubierta con el Nacional de Salamanca y el Europeo como objetivos de la temporada invernal.

Tras su fabulosa temporada 2016, Álvaro de Arriba abre el fuego este 2017 en la Copa del Rey de clubes en pista cubierta, su primera competición del año. Será su primer contacto con las carreras después de una pretemporada marcada por el mes que ha pasado en Sierra Nevada, entrenando en altura y haciendo acopio del trabajo de base necesario para afrontar los objetivos de este año: el Campeonato de España 'en casa', el Europeo indoor, el Mundial de Londres, confirmarse como nuevo rey del 800 nacional y quizás el récorde los 600. Si cumple con sus metas como hizo el año pasado (campeón de España, finalista Europeo, mundialista y olímpico) será sin duda el año de su confirmación.

 

La agenda está cargada para los próximos meses, y arranca hoy en Madrid con la Copa, uno de los compromisos tras fichar con el FC Barcelona y primera cita de la temporada de pista cubierta. La referencia son los 1:46,63 que dejó como mejor marca la pasada campaña, aunque quizás es un poco pronto para esperar nada así; la logró en febrero, ya con más rodaje, lo propicio también este año de cara al Nacional en Salamanca. La competición de clubes servirá de perfecto estreno tras un mes entrenando en altura y una semana de mucha carga.

 

La competición se disputa en la nueva pista de Gallur, donde el año pasado el salmantino logró una victoria de prestigio en el mitin Villa de Madrid. Entonces hizo valer su gran final para imponerse al keniano Mutai con una marca de 1:47.82, la tercera del ránking español de la temporada. Su rival más premusible hoy será el cántabro Diego Cabello (PCA), uno de los mejores especialistas españoles en 400 vallas que en invierno se centra en el 800, y que el año pasado ya logró sorprender en una ocasión a Saúl Ordóñez, uno de los grandes rivales de Álvaro.