Álvaro de Arriba: bici, clavos y rumbo a Londres

Álvaro de Arriba parte hacia su primer Mundial al aire libre donde no se pone metas en el 800: "Que salga lo entrenado", dice como objetivo. Así fueron sus últimos entrenamientos antes de incorporarse este miércoles a la selección española.

Álvaro de Arriba parte este miércoles rumbo al objetivo de todo un año de entrenamientos: Londres 2017. El Mundial es la cita para la que ha estado preparándose desde el lejano inicio de la temporada invernal en pista cubierta, y ahora ese largo proceso llega a su fin. A partir de hoy, toca poner sobre la pista británica todo el trabajo hecho en el Helmántico, en pistas de la provincia o en Sierra Nevada.

 

La concentración en altura en el CAR granadino cobra ahora todo su sentido. En abril, el mediofondista salmantino se enclaustró en el centro de alto rendimiento durante cuatro semanas para iniciar su camino definitivo a la élite con sólo 23 años. Allí, ya bronce en el Europeo de pista cubierta del pasado marzo, hizo acopio de toda la potencia que ha exhibido en las últimas semanas en sus tremendos finales y con su plusmarca personal. Esa fuerza es la que pretende mostrar en Londres en una ocasión en la que el premio es hacer las tres carreras del 800: eso significaría meterse en la final.

 

De momento, el trabajo de Sierra Nevada se concentra en un cuerpo de 62-63 kilos, al límite de su ideal. A diferencia de otros, en invierno 'sube' hasta los 68 kilos para su 1,80 metros de altura en busca de fuerza de la que hace acopio para el mes de las grandes competiciones. Se le ve fino de todo, desde el rostro a las piernas. Es el producto de meses de entrenamientos que, realmente, casi han terminado porque en Londres le queda un día de entrenamiento y poco más hasta terminar agosto. Lo que había que hacer está hecho, dice su entrenador, Juan Carlos Fuentes. Entre lo 'hecho', una marca personal casi un segundo mejor que hace un año. ¿La puede bajar? Está para bajar de 1.45, es la respuesta. Eso le metería de lleno entre los mejores de siempre en España, aunque con su 1.45:06 ya es el décimo atleta más rápido del 800 español de todos los tiempos.

 

Sin embargo, siempre hay detalles que pulir. El día que TRIBUNA está con él en el Helmántico, este lunes, el plan no está muy claro porque llega con una pequeña molestia muscular de un entrenamiento anterior que no ha podido tratar en el fisio. Pero Álvaro quiere 'sentirse atleta' muy a pesar de su mentor: el hábito no hace al monje, pero con zapatillas de clavos y mono de Nike se siente mejor la tensión que le espera en Londres.

 

Tras rodar y un calentamiento casi quirúrgico, llega la hora de la verdad. Primero, una 'negociación' con Juan Carlos sobre el 'menú'. El entrenador trata de convencerle para cambiar un 500 por varios 80 u otro tipo de pruebas... y no arriesgar demasiado a que la molestia se convierta en algo más serio. No consigue quitárselo de la cabeza. Su hermano Jaime (otro proyecto de gran atleta) coge una bicicleta que guardan en las pistas y le marca el ritmo en un ejercicio de 'atletismo tras bici'. Tras un primer intento, un segundo y 'bingo': un 500 a 1'02"... su tiempo del récord nacional. Fuentes respira aliviado y 'confiesa' que ha habido miedo. Todos contentos.

 

"Que salga lo entrenado", es el objetivo que se marca Álvaro al despedirse. "A ver si te vemos tres carreras", le dicen atletas que se marchan. Eso significaría que el de La Fuente de San Esteban se ha metido entre los mejores del mundo, en la final del 800, una de las más codiciadas de este Mundial. Para saberlo, habrá que esperar: el primer capítulo, este sábado día 5 (13.45  horas) con las series. El final del periplo, el día 8 con la final.