Alrededor de un centenar personas secunda la protesta contra la mina de uranio de Retortillo en La Fuente de San Esteban
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Alrededor de un centenar personas secunda la protesta contra la mina de uranio de Retortillo en La Fuente de San Esteban

Los asistentes, convocados por Stop Uranio, piden al Gobierno que no autorice la planta de tratamiento de uranio de Retortillo.

Alrededor de un centenar de personas ha secundado la convocatoria de Stop Uranio en La Fuente de San Esteban para pedir al Gobierno que no autorice la planta de tratamiento de uranio de Retortillo.

 

En este sentido, para Stop Uranio, "el número de asistentes a la concentración es un dato menor en este año tan especial por la crisis sanitaria que estamos sufriendo, el objetivo no era que se secundara masivamente por socios y simpatizantes de nuestra causa. Se trataba de realizar un acto simbólico para intentar conseguir que el sentimiento de una comarca llegue a las Autoridades que tienen que otorgar los permisos que faltan para que Berkeley Minera consiga su objetivo de explotar uranio en Salamanca".

 

En estos momentos, y a la espera de los procesos judiciales abiertos, quien tiene que tomar la decisión definitiva es el Ministerio para la Transición Ecológica y Reto Demográfico y, para Stop Uranio, "sería una enorme decepción que el Gobierno actual permitiese una instalación radiactiva en medio de la dehesa salmantina, no podemos olvidar que los residuos que se generen tardarán siglos en perder su efecto dañino para la salud de las personas y el medio ambiente de la comarca".

 

"En el Campo Charro, tras más de una década de movilización ciudadana, seguimos esperando una decisión definitiva sobre la instalación radiactiva promovida por Berkeley Minera. No nos pueden tener con esta 'Espada de Damocles' durante tanto tiempo, hay muchos proyectos postergados por la situación de indefinición en la que nos encontramos. Por eso le pedimos valentía a Teresa Ribera, para que no conceda la prórroga a la Autorización previa de la planta que ahora caduca y, por lo tanto, deniegue la Autorización de construcción de la planta de tratamiento de uranio de Retortillo, procedimiento suspendido desde enero de 2017", aseguran desde la plataforma.

 

"Las heridas abiertas por Berkeley en la zona, con la tala de casi 2000 encinas y el deterioro de la convivencia de las personas que habitamos en el oeste de Salamanca, tardará años en cicatrizarse, pero si finalmente se abre la instalación proyectada ello supondrá el fin de nuestra forma de vida actual, un riesgo para nuestra salud y un daño medioambiental irreparable", han concluido.