Alrededor de 100 personas se manifiestan contra la caza: "Reclamamos que finalice este maltrato, abuso y asesinato de los perros"

Manifestación contra la caza (Foto: María Pedrosa)
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Alrededor de 100 personas se han manifestado en la Plaza Mayor de Salamanca, sumándose a la manifestación nacional de 'No a la caza', en contra de la caza y del maltrato animal. 

En la mañana del domingo ha tenido lugar en 39 ciudades españolas, además de en Colonia, Ámsterdam, Toulouse, Milán y Gante, manifestaciones con el objetivo de denunciar las negativas consecuencias de la caza en España, entre ellas, el maltrato que conlleva en galgos, podencos y otras razas de perros.  

 

La iniciativa ha sido organizada por la plataforma NAC, 'No a la caza', que lleva funcionando desde 2010, cuando se llevó a cabo una pequeña manifestación en Madrid y que ha ido creciendo a lo largo de estos diez años hasta situarse y expandirse por todo el territorio nacional. 

 

Raquel, coordinadora y portavoz de Salamanca, recuerda el motivo principal de la manifestación: "Luchamos contra la caza, pero nuestra primera demanda es la ilegalización de la caza con perros. España tiene la bochornosa particularidad de que es actualmente el único país en el que sigue siendo legal. En otros países nunca ha existido y en el resto se ha ido ilegalizando, como por ejemplo el caso de Alemania o Bélgica", ha declarado. 

 

Los motivos de la manifestación aparecían reflejados en los perros, especialmente galgos, que se dieron cita en la Plaza Mayor: "Como podéis ver, la mayoría de los perros son razas como el podenco o el galgo. El principal problema es que al acabar la temporada de caza, es decir, en febrero y por eso la fecha de la manifestación no es casual, la vida hábil que se considera que tienen este tipo de perros, apróximadamente de 4 años, se acaba, ya no valen para cazar y son descartados. Descartar significa abandonar y como muchos de ellos no han llevado chip identificador es muy difícil identificar a alguien. Además, los chips también son cortados o arrancados del cuello, en el mejor de los casos llevados a protectoras, o en el peor asesinados", denuncia Raquel.

 

"Las imágenes dantescas que los cazadores intentan hacer ver que ya no existen, como por ejemplo casos de perros ahorcados a través de la técnica macabra que ellos llaman tocar el piano, siguen siendo una realidad. Siguen apareciendo lugares en España donde encontramos acinados cadáveres de perros que para ellos dejaron de ser útiles. Además de los galgos, que ya no les valen para cazar al cabo de cuatro años, también hay descartes anteriores", ha explicado. 

 

Además, también denuncian la facilidad a la hora de conseguir una licencia de caza: "Sale muy barato. La licencia de galgo para la caza vale solo 13,70 euros y federarse 35. Denunciamos que el Estado ponga tantas facilidades para que tener un arma", sostiene. 

 

Los datos establecen que "alrededor del 80% de los cachorros son descartados, porque desde el principio no tienen las características que ellos tienen. Por ello, reclamamos que finalice este maltrato, abuso y asesinato de los perros, que injustamente tenemos que solucionar personas implicadas con escasos medios". 

 

Las protectoras calculan que unos 50.000 galgos son abandonados cada año, en 2016 se denunciaron 9 casos de ahorcamiento de perros de caza y en un solo día se pusieron en un pueblo de Córdoba, el Seprona puso 52 denuncias por infracciones a cazadores y además, la Presidenta del parque animal de Torremolinos fue imputado por el sacrificio masivo de unos 2.200 animales, sin sedación ni ningún tipo de control veterinario. 

 

Eso sí, según afirma la coordinadora en Salamanca, "una muestra de como la sociedad rechaza estas es actividades, a pesar de ser calificadas de tradicionales, es que el número de galgeros ha ido descendiendo. En los últimos 6 años ha bajado un 30%, una cifra bastante considerable", ha calificado.