Almendra, uno de los embalses más vacíos por la sequía en la cuenca del Duero

El embalse de Almendrá está a menos del 40% de su capacidad y solo el zamorano del Esla está más seco. La cuenca del Duero no ha dejado de vaciarse desde mediados de marzo.

La falta desde hace meses de precipitaciones está convirtiendo la actual sequía en la más pronunciada que ha vivido la cuenca del Duero desde hace años, también en uno de los embalses de Salamanca. El Duero y sus afluentes son una de las cuencas más afectadas por la falta de agua y aunque todavía no llega a los niveles de Júcar y Segura, su situación está entre las más preocupantes del país.

 

Una semana más, la reserva hidráulica del Duero ha vuelto a perder agua. Según los datos del Ministerio de Agricultura y Pesca, Alimentación y Medio Ambiente, la cuenca del Duero está en el 47,1% de su capacidad total, y sigue bajando una semana más pese a las precipitaciones. Acumula 3.534 hm³, por debajo de la mitad de su capacidad total (7.507) y casi al 50% de lo que tenía hace un año (6.787 hm³). Hace un año a estas alturas, el 28 de junio de 2016, sus niveles estaban al 90,4% (hace dos veranos superaba el 70% en agosto). Durante abril perdió 250 hectómetros cúbicos y tenía 4.000, así que entre mayo y junio ha perdido otros 500. Desde que en marzo alcanzó su tope (4.242 hectómetros cúbicos) no ha dejado de caer.

 

 

La reserva hidráulica española está al 53,5% de su capacidad total. Los embalses almacenan actualmente 29.928 hectómetros cúbicos (hm³) de agua, disminuyendo en la última semana en 750 hectómetros cúbicos (el 1,3% de la capacidad total de los embalses). La semana pasada la cuenca del Duero tenía 3.681 hm³ acumulados, con lo que ha perdido 147 hm³, una quinta parte del total nacional.

 

Eso se refleja en el estado de los embalses salmantinos, aunque en general la situación es buena, con una excepción: el de Almendra. Este embalse contiene actualmente 1.007,58 hm3 y está a sólo el 38% de su capacidad; hace un año tenía 2.514,42 hm3, más del doble. El bajo nivel de agua embalsada es incluso más acuciante que en su peor año de los recientes, 2012. Entonces, en agosto estaba al 60% de su capacidad con más de 1.500 hectómetros cúbicos. Su situación es la peor de toda la cuenca, con excepción del embalse zamorano del Esla que está a un preocupante 23%. Son los dos embalses con menos reservas de toda la cuenca.

 

 

Por contra, Aldeadávila (105,40 hm3) y Saucelle (178,40 hm3) están por encima del 90% de su capacidad, con el 92,2 y el 98,3%, respectivamente;  Santa Teresa está al 78,6%; e Irueña al 58,8%; del Águeda no hay datos actualizados. Santa Teresa mantiene el nviel del año pasado, mientras Irueña está por debajo igual que el del Águeda.

 

La situación empieza a ser preocupante para el conjunto de la cuenca del Duero. Todavía no se van a producir restricciones al consumo de agua para humanos, pero sí se han puesto en marcha medidas de excepción en el caso de la agricultura. Desde mayo se han impuesto las denominadas medidas de racionalización para el riego con un calendario de turnos por márgenes,  y con unos márgenes para no llegar a los mínimos de agua embalsada. Y en el Alto Tormes (Tormes aguas arriba del embalse de Santa Teresa y sus afluentes), todos los riegos con tomas directas o en pozos en el aluvial ubicados en la zona se suspenderán cuando los caudales circulantes por el Tormes en el Barco de Ávila (estación del SAIH de Barco de Ávila) sean inferiores a 200 l/s.