Alex Casademunt, después de la tormenta llega la buena noticia... Va a ser padre

Alex Casademunt

Álex Casademunt va a ser padre. El cantante ha presentado a su novia en una entrevista concedida a la revista Lecturas, en la que, además de hablar sobre el reciente embarazo de su chica, el extriunfito ha aprovechado para contar su experiencia en los dos casos de violencia que se ha visto involucrado.

Ahora mismo, Álex es todo felicidad. A pesar de haber tenido siempre fama de mujeriego, el cantante ha afirmado a Lecturas que siempre le han gustado las mujeres pero que ya ha llegado el momento de cambiar. 'Ahora quizás estoy en el momento más serio, más de verdad de mi vida', comentaba a la revista.

 

Laia y Álex se conocieron en un restaurante cuando ambos cenaban con amigos. Un año después se reencontraron y llevan viviendo juntos desde el pasado mes de octubre. Como ha contando Alex en la entrevista, su chica quería ser madre joven, ella tiene 23 años, y cuando el cantante la propuso serlo junto a él, ella no dudó en decir que si.

 

Esta noticia ha sido un respiro para el ex concursante de Operación Triunfo después de los dos episodios de violencia en los que se ha visto envuelto.

 

l primero se dio cuando Lucía Sánchez, ex concursante de MYHYV le denunciara por supuestos malos tratos. "Yo estaba en casa con una amiga, y Lucía, con la que solo me veía en plan rollete se presentó en casa y se lió una muy gorda. Ella me dijo: 'Mi padre tiene los mejores abogados y hoy duermes en el calabozo'. Y así fue", relataba el cantante a dicha revista.

 

"Es durísimo que te traten de maltratador. Yo siempre he respetado mucho a las mujeres. Han sido muy importantes en mi vida. Además, me he sentido juzgado. Se me han cerrado muchas puertas por esto". Además añade que "esta ley deja un poco desamparado al hombre. Pero entiendo que sea contundente. Aunque después paguen justo por pecadores".

 

El segundo se produjo cuando el colaborador de Hora Punta se vieran envuelto en una pelea en una discoteca de Vigo que acabó con un vaso roto en la cabeza, lo que le produjo varias heridas en la cara y el ojo derecho. Este altercado hizo que su fama de violento creciera con mucha fuerza.

 

"No soy violento. Me gusta pasarlo bien. Pero no me gusta discutir. Pero también tengo mi temperamento y si me tocan las narices claro que me cabreo. Es muy fácil juzgar a la gente sin saber", explicaba a Lecturas el catalán.