Aldeadávila, Ledesma, Fuentes de Oñoro o parte del alfoz, sin farmacias de guardia los fines de semana

Cabeceras de comarca y localidades con una importante población están sin farmacia de guardia los fines de semana, noches y festivos, un problema que se agrava en vacaciones. Ledesma o Aldeadávila ya han pedido una solución porque no se cumple la norma de la Junta: muchas poblaciones tiene la oficina más próxima a más de media hora.

El incremento de población que durante el verano experimentan muchas localidades rurales hace más visible un problema que, en todo caso, es patente todo el año: la falta de farmacias de guardia. La prestación sanitaria ha sufrido la crisis de manera importante con recortes y reorganización de medios, y las oficinas de farmacia también han tenido sus ajustes. El resultado es que, a día de hoy, muchas poblaciones importantes de comarca están sin farmacia de guardia, y con estas localidades, todos los municipios a su alrededor.

 

Así ocurre con media docena de las zonas en las que se ha dividido esta atención de sanidad. Localidades como Aldeadávila, Ledesma, Fuenteguinaldo, Fuentes de Oñoro, La Fuente de San Esteban y las de las zonas periurbana Norte y Sur de Salamanca carecen a día de hoy de este servicio noches, fines de semana y festivos. En algunas de ellas, como Aldeadávila o Ledesma, sus autoridades o grupos políticos municipales han empezado a cuestionar la situación porque significa que, después de las diez de la noche de un día de diario, no hay farmacia de guardia ni para estos municipios ni para los más pequeños de sus comarcas.

 

Detrás de esta situación está una nueva normativa de la Junta reguló la prestación de las guardias en 2015 y abrió la posibilidad a agruparlas por zonas. Según la normativa, para localidades de menos de 20.000 habitantes tiene que haber "una oficina de farmacia en Servicio de urgencia diurno y una oficina de farmacia en Servicio de Urgencia Nocturno en cada Zona Básica de Salud". Sin embargo, hay una excpeción y, con permiso de la Junta, el servicio de guardia "se podrá dar con oficinas de farmacia de otra Zona Básica de Salud, cuya distancia al centro sanitario público que disponga de servicio de urgencias no sea superior a 20 minutos, para el servicio de urgencia diurno y 30 minutos para el servicio de urgencia nocturno".

 

Esta excepción es la que permite que las guardias de Aldeadávila se cubran con las farmacias de Vitigudino o que las de Ledesma se atiendan con las que están de guardia en Salamanca capital; lo mismo pasa con las zonas de Fuenteguinaldo, Fuentes de Oñoro o La Fuente de San Esteban, que acuden a Ciudad Rodrigo; o las de localidades del alfoz pertenecientes a las zonas de salud periurbana Norte y Sur, que acuden a la capital. El problema es que, en muchos casos, no se cumple con los tiempos establecidos.

 

"No se tarda 20 minutos en ir de Ledesma a Salamanca y encontrar una farmacia de guardia, y en casos como Monleras nos vamos a 45 minutos", recuerda Tamara Nuño, concejala socialista de Ledesma que ha presentado una moción en su ayuntamiento para recuperar el servicio de guardia. La norma dice que el tiempo se calcula a partir de medios de transporte habituales, y así lo corroboran desde el Colegio de Farmacéuticos de Salamanca, sin embargo no sólo el viaje entre Ledesma y Salamanca puede superar esos 20 minutos en horario diurno, sino que no todo el mundo tiene opción de desplazarse.

 

Otra cosa es el volumen de uso. Desde el colegio profesional aseguran que no ha habido queja alguna de usuarios que se han visto desatendidos y aseguran que la decisión de agrupar guardias de farmacia en varias zonas de salud de Salamanca se ha tomado teniendo en cuenta las dispensaciones; un ejemplo: muchas localidades que no tienen guardias han registrado un número de dispensaciones entre 0 y 1 en invierno.