Alberto Miranda: "Estoy contento de haber aprendido de los errores que cometí en Avenida"

El entrenador salmantino, actual segundo técnico del UCAM Murcia, hace memoria sobre su etapa en Salamanca y nos cuenta su experiencia desde lo más alto del baloncesto masculino español.

Alberto Miranda en el Campus de Marta Fernández, en Carbajosa (Foto: Álex López)

De Salamanca a Murcia y pasando por Mallorca, Alberto Miranda hace balance de su pasado en el equipo charro, valora el presente de la mano del UCAM Murcia, y tantea su futuro durante los Campus de Rudy y Marta Fernández.

 

Recordemos, en primer lugar, que tras tu marcha de Salamanca, comenzaste a trabajar como segundo entrenador en el equipo ACB, UCAM Murcia. Murcia, está muy lejos de Salamanca, ¿cómo has vivido este cambio? ¿Echas de menos tu ciudad?

Sí, Murcia está muy lejos de Salamanca. Ha sido un cambio muy grande para mí; la gente y la cultura son diferentes, las costumbres…sobre todo he notado el cambio en el clima, es muy diferente. Echo de menos mi ciudad pero al final, entrenar es igual en todas partes y, una vez que te metes en temporada hay muy poco tiempo de disfrutar de la ciudad donde vives, ya que estamos continuamente viajando y, en relación a ello, también Murcia tiene sus ventajas: tiene el aeropuerto de Alicante muy cerca, los viajes son relativamente cómodos y bueno, yo creo que me he adaptado bien a Murcia y estoy contento allí.

 

Ambas ciudades son diferentes, pero también el baloncesto es distinto, ¿cómo ha sido y qué ha supuesto el cambio del baloncesto femenino al masculino?

No estoy del todo de acuerdo, creo que el baloncesto al final es baloncesto en todas partes y, de la misma forma que la música es un idioma universal, el baloncesto se juega y se expresa de manera similar en todas partes, tanto aquí como en China, y es fácil entenderse con gente de todas las nacionalidades como son los jugadores que entrenamos en Murcia. Es verdad que tiene sus matices, el baloncesto masculino y el femenino y hay que adaptarse a las características y capacidades de los jugadores, saber lo que pueden hacer y ser flexibles en estos aspectos. Pero…en esencia, es lo mismo, conseguir el máximo rendimiento dentro de lo que pueden hacer e intentar que ese equipo sea una piña a lo largo de toda la temporada. En esto, los objetivos son muy similares por no decir iguales, tanto en masculino como en femenino, al final se trata de baloncesto.

 

Te fuiste a lo más alto, a la ACB, ¿cómo se vive en la élite del baloncesto español?

La verdad es que se vive bien (risas), pero se trabaja mucho. Estar en la ACB era una ilusión que tenía desde que empecé a entrenar y que parecía estar muy lejos cuando entrenabas a equipos alevines, pero bueno el trabajo al final te va haciendo crecer, haber convivido y  haber tenido la oportunidad de aprender de muy buenos entrenadores tanto en Salamanca como en selecciones de Castilla y León, en Ponferrada, Zamora y otros sitios donde he estado, me ha ayudado a seguir dando pasitos y estos dos últimos años en Murcia en ACB, han sido un aprendizaje continuo con grandísimos entrenadores, como Fotis Katsikaris e Ivon Navarro. Estar aquí para mí es un sueño pero también es algo por lo que he luchado y me gustaría intentar que siga siendo así mucho tiempo.

 

También me gustaría resaltar la labor del segundo entrenador, no en muchas ocasiones lo suficientemente reconocida. ¿Cuáles son tus funciones? ¿Aspiras a conseguir ese peldaño situado por encima?

Es verdad que los segundos entrenadores, en cuanto a la repercusión mediática o a ser el centro de atención no acaparan tanto protagonismo. Sin embargo, en la realidad, tanto en ACB, como en cualquier equipo técnico de un equipo de baloncesto de élite, el trabajo es colectivo, es verdad que la responsabilidad siempre acaba cayendo sobre el primer entrenador, pero casi todo se hace en equipo. ¿Qué que hace un segundo entrenador? Sobre todo, trabajo de preparación, de observación de rivales, de observación del equipo propio y plantear posibilidades de mejora, aportar ideas en cuanto al planteamiento de los partidos, aportar los vídeos tanto de observación del rival como de mejora propia, entrenamientos individuales con los jugadores…son muchísimas tareas. La verdad es que los segundos entrenadores trabajan mucho. Yo estoy muy contento, ya que al final a mí lo que me gusta es tener contacto con los jugadores, plantear ideas, debatir, y…en eso un cuerpo técnico de élite es en lo que más y mejor tiene que trabajar.

En cuanto a si aspiro a un peldaño más, por supuesto que siempre se quiere seguir creciendo y ojalá ese sea el camino; ascendente y de seguir mejorando, nunca se debe renunciar a poder crecer y a seguir aprendiendo.

 

alberto miranda

 

Eres salmantino, y gracias a personas como tú, Salamanca se hace ver en el resto de España, ¿qué le dirías a una persona que está empezando en este mundillo del “ser entrenador”?

Que tenga los ojos muy abiertos y los oídos preparados para escuchar a todo el mundo y aprender de todo el mundo. Creo que es fundamental escuchar, tener paciencia y utilizar lo que ves de otros entrenadores y jugadores para formar tus propias ideas e intentar crecer como entrenador.

Soy un entrenador salmantino fuera de Salamanca entrenando y estoy orgulloso de mi procedencia y de donde soy, estoy orgulloso de ser salmantino. En Murcia, desde que llegué yo celebramos el Lunes de Aguas (risas), te puedes imaginar… hago gala y promoción de nuestra tierra y de eso también me siento muy orgulloso.

 

Hablemos ahora de tu paso por Salamanca, con sus luces y sus sombras, ¿qué volverías a hacer y que no en el Perfumerías Avenida?

La verdad es que el paso por Avenida tuvo de todo, tuvo puntos muy muy buenos y muy muy malos. Evidentemente cambiaría muchas cosas, porque con el paso del tiempo y reflexionando sobre los aciertos y los errores, te das cuenta de que te has equivocado en algunas cosas y que podrías haberlo hecho mejor. Las circunstancias se dieron, como se dieron en su momento y hay que asumir los errores y seguir adelante. Ningún entrenador es perfecto, estamos ahí para tomar decisiones, algunas son más acertadas y otras menos. No sabría decir cosas concretas que cambiaría, sólo estoy seguro que lo haría. También te digo que haría muchas cosas de la misma manera, el entrenador tiene que tener una personalidad y unas ideas claras que no deban ser negociables. Sería una mezcla, estoy contento de haber aprendido de los errores que cometí en Avenida y ser mejor entrenador a día de hoy para no volverlos a cometer.

 

¿Podría haber una tercera oportunidad?

El ser una tercera oportunidad, complica más las cosas (risas). Nunca se puede decir que no a un club como Avenida, teniendo en cuenta los buenos momentos y el cariño que yo tengo al club, al que le debo tanto. Ojalá fuera así. Nunca se sabe. El futuro está por decidir y ojalá nos traiga cosas buenas tanto a Avenida como a mí.

 

Sé que estás pendiente del recorrido de Perfumerías Avenida estas últimas temporadas, ¿qué opiniones tienes al respecto?

Que te voy a decir, me parece excelente, han ganado todo en España, dominan la Liga de principio a fin y en Euroliga han conseguido ser competitivas a un buen nivel y ojalá siga siendo así en el futuro. Creo que la Liga Femenina está volviendo a entrar en un ciclo de crecimiento, que vuelve a haber buenas jugadores, se vuelve a recuperar el talento extranjero y seguro que se lo van a poner cada vez más difícil, pero Avenida es un club muy grande, no va a dejar de crecer, continuará intentado ser dominador y desde luego su trayectoria es inmaculada.

 

Además, durante el verano tampoco descansas de baloncesto y organizas los campus tanto de Marta Fernández como de Rudy, una vez finalizados, ¿qué balance haces?

Los campus han ido fenomenal. La tercera edición del Campus de Marta Fernández ha ido muy bien, va creciendo con el tiempo y creo que esta edición de las tres ha sido la mejor y seguro que el año que viene será un poquito más. En cuanto al de Rudy, es un campus muy consolidado en España, es referencia a nivel nacional en cuanto a campus, tanto a nivel de baloncesto como de diversión y han salido a pedir de boca. Estamos muy contentos.

 

Parece que ya existen otros deportes, y que los niños no solo apuestan por el fútbol. ¿Has observado alguna evolución en la preparación, organización y participación en estos campus?

La preparación de los campus es bastante exigente. Marta, que es la que dirige ambos campus es la que está continuamente buscando recursos para intentar que haya empresas involucradas y que los niños tengan las mayores comodidades posibles. A nivel deportivo y de actividades, organizar un campus así lleva un esfuerzo y una preparación a nivel profesional. Sí es verdad que últimamente están proliferando campus que no se toman tan en serio esto, intentan aprovechar la moda del “ir a un campus”, pero son los menos. Creo que el campus de Rudy y el de Marta están marcando una tendencia de profesionalidad y de imagen que muchos campus están siguiendo y se está convirtiendo en un sector muy competitivo.