Agricultores y ganaderos de Salamanca miran al cielo en el día de su patrón, San Isidro Labrador

(Foto: Isabel de la Calle)
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Como es tradición, la mayoría de las localidades de la provincia de Salamanca han honrado a su patrón, San Isidro Labrador, con la mente puesta en una cosecha que va a dejar mucho que desear por la sequía.

El campo de Salamanca sigue mirando al cielo y al futuro. En el primer caso, para pedir un poco más de agua del cielo y, en el segundo, para intentar que alguien, aunque sea del más allá, arregle algo que tiene muy difícil solución como es la cosecha de cereales, muy mermada por la sequía.

 

Este 15 de mayo, San Isidro Labrador, agricultores y ganaderos de la provincia han honrado a su patrón un año más, pero con unas perspectivas de futuro bastante pesimistas.

 

En el caso de la capital, la iglesia ubicado al lado de los Juzgados de Salamanca ha acogido, un año más, la tradicional Eucaristía y posterior procesión por los alrededores con el fin de que San Isidro haga lo imposible para evitar el desastre en los cereales. Tampoco se trata de un buen año para los forrajes ni pastos.

 

En lo político, este San Isidro se da otra situación excepcional, que aún no están aprobados los presupuestos generales ni del Estado, ni de la Comunidad Autónoma. “Tal como están redactados no recogen ninguna medida ni para afrontar la sequía, ni las heladas, por lo que es ahora el momento de que los grupos parlamentarios incorporen las demandas del sector y se prevea una partida dirigida a paliar esta situación de verdadera emergencia que vive el campo”, demanda Asaja Castilla y León.