Agosto: el mes que le cambia la cara y duplica la población en los pueblos de Salamanca

La Alberca

Los municipios salmantinos ven estos días aumentar su población debido a las fiestas, las vacaciones y la necesidad de muchos de volver a sus raíces y visitar 'su pueblo'.

Agosto es sinónimo de vacaciones, de fiestas en los municipios de todos los rincones de la provincia y de pasar días en el pueblo. Y eso se nota. Durante estos días en los que se vive una de las semanas más festivas de todo el año, los pueblos han visto llenar sus calles y multiplicar su población.

 

Si el 15 de agosto es una jornada de tráfico en las carreteras, fiestas y celebraciones, el hecho de que en esta ocasión haya coincidido con puente para muchos afortunados ha disparado la presencia de gente en los municipios. Un incremento poblacional que se nota tanto en la ocupación en los establecimientos de hostelería como en los hogares, vacíos muchas veces durante grandes temporadas del año pero que en estas fechas recobran su bullicio.

 

Y es que durante estas semanas de agosto la mayoría de los municipios ven incrementar su población, lo que supone que se aumenta el consumo de agua, la recogida de basura o los problemas de aparcamiento. Se trata de un fenómeno estacional, según recoge la Encuesta de Infraestructuras y Equipamientos Locales que publica el Ministerio de Política Territorial y Función Pública. El incremento de población se deja sentir en todos los municipios. Se puede apreciar de forma estimativa si analizamos los datos de esta encuesta en 2017, que es la última comleta ,en localidades como La Alberca pasan de los alrededor de 1.200 habitantes a superar los 1.500 en esta época.

 

Otros ejemplos de este incremento de población según los datos de la encuesta ministerial son Aldeadávila de la Ribera, que pasa de los 1.200 habitantes a superar los 2.200, Béjar, que pasa de los cerca de 13.000 a alrededor de 24.000, Ciudad Rodrigo, que alcanza los más de 22.000 habitantes frente a los más de 12.000 que residen allí habitualmente o Peñaranda de Bracamonte, que llega hasta los casi 10.000 vecinos frente al censo habitual de algo más de 6.000.

 

Estos son sólo algunos ejemplos de un mes que le cambia la cara a los pueblos de la provincia, cuyas calles se llenan de vida y contrastan con la sombra de la despoblación, que acecha a estos mismos municipios durante once meses al año y que se recupera una vez que acaban las fiestas y las vacaciones.

Comentarios

punto y final 18/08/2019 12:00 #1
¡se acaban las fiestasromanoespañolazas y el sueño de la vieja marmota caballo de troya de la despoblacion y envejecimento rural irrversible vuelve hasta dentro de un año..si despiertaotra vez

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