Aesco se gasta el dinero público para ayudar a los comercios en pagar los sueldos de su personal

Benjamín Crespo y Emilio Checa, presidente y secretario general de Aesco.

Aesco carga a la subvención municipal de 25.000 euros más de 26.000 de salarios y deja 950 euros para campañas de promoción del comercio. La asociación pretendía 'colar' 46.000 euros en facturas a cargo de dinero público y que el Ayuntamiento pagara también los 6.000 euros del alquiler de su sede.

Casi todo para pagar los sueldos de su personal y ni un euro para campañas de promoción. Este es el uso que el presidente y secretario general de Aesco han hecho de la subvención pública de 25.000 euros con la que el Ayuntamiento de Salamanca premió a la asociación, que en vez de destinar este dinero a ayudar a sus comerciantes asociados ha preferido usarlo en mantenerse a sí misma. Algo a lo que le abrió la puerta la sociedad municipal de promoción económica a la que la intervención también ha parado los pies.

 

Ha sido en la última reunión de los órganos de esta sociedad pública cuando se ha conocido la justificación que Aesco ha presentado para cobrar la subvención, con unas cifras escandalosas, rubricadas por su presidente y por su secretario general. La asociación ha presentado facturas por más de 46.000 euros, 37.000 de ellos en gastos de personal, para una ayuda de 25.000 euros. Sin embargo, buena parte no se le han aceptado. El informe de intervención ha rechazado, por ejemplo, pagar 6.732 euros en concepto de alquiler de su sede y 537,32 euros de gastos de oficina, que Aesco pretendía 'colar' en la subvención, y que se le han rechazado. También ha denegado la intervención su plan de pagar un registro de marca (unos 500 euros) y la pretensión de cargar a la subvención de 2016 gastos de personal pagados después del 15 de diciembre, fecha límite para la justificación.

 

Al final, la intervención sólo ha aceptado como elegibles una serie de gastos por 27.430,44 euros en total, que desbordan el límite de 25.000 euros concedido. Pues bien, de ellos 26.480,39 euros corresponden a los costes salariales de todo el año. Es decir, que la asociación de Benjamín Crespo ha destinado prácticamente toda la ayuda a sufragar los emolumentos de su personal actual, encabezado por el secretario general, Emilio Checa. Y para los comerciantes han quedado 950,05 euros.

 

Esta ridícula cantidad es lo que ha usado Aesco del dinero municipal para cumplir con el objeto del convenio, que se anunció para llevar a cabo acciones de promoción del comercio salmantino. Sin embargo, en la lista de facturas presentadas para justificar el convenio no figura ni una sola campaña de comercio. Hay gastos de papelería, en empresas de artes gráficas, de una tienda de informática,  295 euros en Musical Sánchez Marcos, unos 200 euros en Facebook...

 

El convenio ya nació bajo sospecha. Tras ser rechazado en una primera ocasión, la sociedad municipal de turismo logró que se aprobara la concesión de estos 25.000 euros para gastos de todo 2016 con carácter retroactivo, ya que se firmó con el año muy avanzado. Desde el primer momento se supo que, entre los gastos subvencionables, iba a estar el pago de sueldos y salarios, aunque esto es algo poco habitual en este tipo de subvenciones, que limitan a un porcentaje máximo lo que se puede destinar a gastos de estructura. En este caso no fue así y el resultado es que al final se ha destinado de manera casi íntegra a pagar al personal de Aesco.

 

El convenio entre la sociedad municipal de turismo, comercio y promoción económica de Salamanca y la Asociación de Empresarios Salmantinos del Comercio (Aesco), que se puede consultar íntegro en este link, tiene como objeto fundamental el desarrollo de campañas de promoción para el comercio local; en concreto, "actuaciones de promoción, asesoramiento y dinamización del comercio de la ciudad de Salamanca". Sin embargo, las accciones de promoción y dinamización brillan por su ausencia.

Noticias relacionadas