Adiós definitivo al Edificio España: la licencia de derribo no obliga a conservar la fachada

El Edificio España de Salamanca.

El Ayuntamiento concede este martes licencia de derribo y de construcción para el nuevo edificio que se levantará en el solar de plaza de España. No quedará nada de la actual construcción tras descartarse la conservación de la fachada.

La comisión informativa de urbanismo del Ayuntamiento de Salamanca concede este martes definitivamente las licencias de derribo del actual edificio España y la de construcción del nuevo que estará destinado a garajes y viviendas de lujo. Una vez se superó el problema de la licencia para el bingo que alberga el actual edificio, no había obstáculo para permitir el proyecto que ha promovido la sociedad propietaria, pero con el trámite definitivo se confirma que el derribo afectará también a la fachada y que no quedará nada de un edificio que forma parte de la imagen urbana de Salamanca.

 

A finales de agosto, el Ayuntamiento dejó sobre la mesa la concesión de la licencia de derribo a petición del grupo socialista. La solución la propusieron los concejales Fernando Vegas y Arturo Santos, que plantearon pedir a los propietarios que conserven la fachada. El equipo de Gobierno asumió la propuesta ante la magnitud de la decisión de hacer desaparecer esta fachada. Y es que el edificio lleva ahí más de 60 años y se ha convertido en una estampa conocida por todos los salmantinos. Por eso, se decidió consultar a la comisión técnico artística sobre el mejor criterio.

 

Ahora, la comisión ha dictaminado que el valor del edificio, y de su fachada en concreto, no es impedimento para el derribo. El edificio no está catalogado y tampoco recibió protección tras el último PGOU. De hecho, tampoco tienen valor sus elementos ornamentales: son de piedra sintética y eso desvanece cualquier opción de obligar a conservarlos, como se planteó. Como única medida para el recuerdo, se ha recomendado que en las zonas comunes del nuevo edificio que ocupará el mismo solar se conserve un plano o una fotografía del edificio que se va a derribar.

 

Queda descartada de este modo la opción de conservar la fachada; de este modo, se derribaría todo el interior para albergar las nuevas construcciones residenciales, pero quedaría el aspecto exterior de siempre. También se hubiera evitado que el solar estuviera vacío durante meses, una vez se derribara el edificio actual y hasta que se promoviera el nuevo.