Adiós casi completo a los vestigios franquistas en Salamanca

La cruz de los caídos de Tejares, casi cubierta por la vegetación. Foto: F. Oliva

La cruz de los caídos de Tejares quedará casi como último símbolo, aunque hay denuncias para retirarlos de la Audiencia Provincial, el Banco de España o edificios de la Usal. La juez enmienda al Ayuntamiento y le pide retirar y no sólo desvirtuar el monumento de Salesas, además del mural del salón de plenos o el título de alcalde honorífico que se le dio a Franco.

Una cruz con sus placas retiradas y oculta por los árboles en Tejares. Esto es lo que va a quedar de los vestigios franquistas en lugares públicos de Salamanca si el Ayuntamiento de Fernández Mañueco asume la última sentencia judicial que le obliga a cumplir preceptos de la ley de memoria histórica. Un fallo que, además, le enmienda la plana en algunas decisiones tomadas cuando ya había denuncias de por medio y que, en realidad, no han sido adecuadas a la obligación de retirar simbología franquista. Pese a ello, el consistorio ha sometido a criterio del servicio jurídico la posibilidad de recurrir esta sentencia pese a las habituales aseveraciones del equipo de Gobierno municipal sobre su respeto a las resoluciones judiciales.

 

Este martes se ha conocido la última sentencia conseguida por Domingo Benito y Gorka Esparza, dos políticos salmantinos, vinculados a IU cuando denunciaron, concejal en Ciudad Rodrigo el primero y concejal y abogado el segundo. Ambos fueron los responsables de la sentencia que acabó en la histórica retirada del medallón de Franco de la Plaza Mayor. Y también de la campaña para hacer cumplir la ley de memoria histórica en toda la provincia. Ahora han conseguido que el juzgado les dé la razón en la retirada de varios símbolos más.

 

Para empezar, ya obligaron al Ayuntamiento a la retirada del escudo de la fachada de la Casa de la Juventud del barrio de Garrido, el rótulo de la avenida del General Mola del paseo de la Estación, la placa de la calle Juan Pérez Almeida de la actual avenida de los Comuneros y los símbolos falangistas de los rótulos con el nombre de diversas calles de los barrios de San Bernardo y El Carmen. En total, una docena de peticiones en las que el Ayuntamiento se allanó, es decir, no se opuso: eso sí, lo hizo sólo una vez había denuncia. En algunas el juzgado considera insuficientes la actuación ordenada por Mañueco y tendrá que ampliarla: es el caso de la columna de Salesas, que tendrá que ser eliminada.

 

 

SALESAS, MURAL Y HONORES

 

En cuanto a la sentencia conocida este martes, en primer lugar obliga a la retirada de la efigie del dictador en un mural del salón de plenos del Ayuntamiento de Salamanca. En abril de 2006 IU ya pidió que se retirara esta parte del mural, y el equipo de Gobierno de Julián Lanzarote se negó. El consistorio alegó que el mural forma parte del patrimonio artístico de la capital y que la supresión de la efigie del militar supondría desvirtuar la obra que realizó Ramón Melero a comienzos de los años sesenta y que se integró dentro de la reforma de la sala que proyectó el arquitecto Lorenzo González Iglesias, en pleno régimen del general Francisco Franco. Son argumentos similares a los que esgrime todavía el equipo de Gobierno de Fernández Mañueco.

 

Sin embargo, el juzgado estima que tiene que eliminarse esta referencia, respetando el resto del lienzo, aunque los demandantes nunca han pedido que se mutile la obra ni que se dañe, y proponen trasladar esta parte del mural (que se divide en tres lienzos) al museo de la ciudad como se ha hecho con el medallón. Aunque el equipo de Gobierno ha defendido su valor artístico, en el informe que ha presentado al juzgado lo califica como elemento artístico reciente y desvinculado del monumento original, y propone eliminar las imágenes franquistas.

 

También les ha dado la razón con el monumento de la unificación, una columna de piedra actualmente en el parque de SalesasEn su día se retiraron los elementos alusivos al franquismo en cumplimiento de la Ley de Memoria Histórica, pero eso ya se hizo cuando la denuncia estaba sobre la mesa y con la amenaza de la sentencia judicial. Sin embargo, ahora la justicia pide no sólo su desvirtuación, sino su retirada. Además, obliga a una retirada explícita del título de alcalde de honor concedido en los años '50 del pasado siglo, que según el consistorio decayó, pero el juzgado apunta que se otorgó "a perpetuidad" y que hay que retirarlo.

 

 

LA CRUZ DE TEJARES SE QUEDA

 

La sentencia, no obstante, no da la razón a los denunciantes con la cruz de los caídos de la plaza Maestro Antonio Gómez de Tejares. Allí se encuentra esta cruz de piedra a la que el Ayuntamiento retiró una placa de contenido franquista; en su lugar, se puso una "A todas las mujeres y a todos los hombres que a lo largo de la historia dieron su vida por España". Esta cruz, casi oculta por los árboles que la rodean, será uno de los pocos vestigios que queden.

 

No obstante, los demandantes aseguran que han iniciado procedimientos similares para eliminar simbología franquista del edificio de la Audiencia Provincial, del antiguo edificio del Banco de España y otros vestigios repartidos por edificios sede de la Usal.

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