Absuelto Julián Rodríguez de un delito de prevaricación urbanística

Motivos de la absolución. El fallo de la sentencia especifica que la “confusión” y “la falta de coherencia” entre Junta y Diputación permiten aplicar el principio “en caso de duda, a favor del reo”
E. Bermejo
La Justicia ha absuelto a Julián Rodríguez, ex alcalde de Gomecello, del delito de prevaricación urbanística, y por el que compareció ante la Audiencia Provincial los días 26 y 27 de abril.

Como se recordará, Rodríguez estaba acusado de conceder licencias en terrenos no urbanizables para construir una promoción de trece chalés, por lo que el Ministerio Fiscal pidió 18 meses de multa con cuota diaria de 15 euros e inhabilitación durante ocho años para desempeñar cargos públicos, por un delito contra la ordenación del territorio y prevaricación urbanística.

Tal y como consta en la sentencia, la ausencia de normas propias, la confusión y la “falta de coherencia entre las instituciones responsables de esa normativa administrativa, Junta de Castilla y León y Diputación”, a la hora de definir estrictamente lo que es suelo urbanizable y lo que no lo es, inclina la sentencia a favor del acusado, al que se le aplica el principio “en caso de duda, a favor del reo”.

También consta por escrito que la misma confusión sobre la naturaleza del suelo hace dudar al Tribunal de que el otro imputado, el constructor Sebastián Matilla, “tuviese conocimiento y quisiera infringir el artículo 319 del Código Penal”.

En resumen, “la complejidad normativa puesta de relieve en el juicio oral, sin que los expertos llegaran a manifestar con plena certeza cuáles eran las normas en vigor, impide que pueda hablarse de dictar a sabiendas resolución injusta, por lo que se ha absuelto a Julián Rodríguez Pedraz”, subrayan fuentes próximas al caso.

Por otra parte, en el juicio se pidió para Sebastián Matilla la pena de un año de prisión, inhabilitación por el mismo tiempo, 18 meses de multa a razón de 15 euros diarios y la demolición de las viviendas.

El Tribunal también le absolvió ayer de delito urbanístico, lo mismo que a la empresa Promociones y Construcciones Gomecello, a la que se consideraba responsable civil solidaria y a la que se pedía que indemnizara a los compradores de los chalés por los desembolsos realizados en la compra. La sentencia en este caso es, asimismo, absolutoria.

Habla el interesado
Por su parte, Julián Rodríguez Pedraz declaraba ayer a este diario su satisfacción por el resultado. “Una vez más, tengo que decir que confío plenamente en la Justicia”. Rodríguez aseguró que ha pasado un mes muy tranquilo, desde que se celebrara el juicio oral, “pero siempre te queda ese gusanillo de la decisión judicial, que nunca sabes cómo va a salir”. A su juicio, la defensa ejercida por su abogado fue “brillante, extraordinaria, y aportó sólo la verdad”.

No obstante, sigue manteniendo que su comparecencia ante un Tribunal es una venganza. “Tengo muy claro que se trata de una vendetta, y lo digo porque no tengo pelos en la lengua y ya manifesté que podía poner nombres y apellidos a los responsables del anónimo. Hoy lo mantengo, porque sabemos quiénes son y espero que algún día podamos demostrar que esas personas tienen nombres, apellidos y, en algunos casos, cargos muy importantes”. Asimismo, confesó que se le ha hecho daño “moral y socialmente” y que se ha demostrado que la Justicia gira en torno a la verdad y a las personas que no roban ni están metidas hasta el cuello en el caso Gürtel”.

Por su parte, la actual alcaldesa de Gomecello ha preferido no hacer declaraciones porque cree “que el Ayuntamiento no debe inmiscuirse en esos asuntos”, aunque reconoce que “no es agradable que sea acusado un miembro de este Ayuntamiento”.