A juicio el dueño de tres clubes acusado de explotar a extranjeras

Mañana. El principal imputado se enfrenta a 12 años de cárcel por los delitos de prostitución, contra los derechos de los ciudadanos foráneos, falsedad documental y quebrantamiento de condena
E.G.

El propietario de tres clubes de alterne ubicados en el municipio de Fuentes de Oñoro se sentará mañana en el banquillo de los acusados de la Audiencia provincial para enfrentarse a una pena de doce años de cárcel, que solicita el Ministerio Público, acusado de cuatro delitos: prostitución, contra los derechos de los ciudadanos extranjeros, falsedad de documento oficial y quebrantamiento de condena. Además, en el juicio están procesadas otras cinco personas, consideradas cómplices, según informaron fuentes jurídicas.

En concreto, el imputado, cuya identidad responde a las iniciales A. L. A., se enfrenta a una pena de doce años de cárcel y diferentes multas. El resto de los implicados se enfrentan a penas que oscilan entre el año y cuatro años y medio de cárcel. Además, la Fiscalía solicita el cierre de los tres clubes que regenta: Templo, Startus y Edén.

Según el escrito de calificación del Ministerio Público, el principal acusado presuntamente obtenía una comisión de todos los servicios que las mujeres realizaban con los clientes, tanto por las consumiciones que servían como por los servicios sexuales que prestaban. Supuestamente también les cobraba una cuantía por el alquiler de vivienda, debido a que el imputado tenía tres inmuebles alquilados, en el municipio.

Según señala la acusación pública, el encausado también llegó a multar a las empleadas bajo el pretexto de “bajo rendimiento”.

A. L. A. está acusado además de falsedad documental ya que presuntamente, a sabiendas de que las mujeres prostitutas estaban en el país de manera ilegal, les facilitaba su estancia como si fueran turistas.

A estos delitos se añade el quebrantamiento de condena ya que cuando una de las víctimas denunció los hechos, descubrieron que A. L. A., que ya había sido condenado a dos años de cárcel, mantenía abierto el club Startus, a pesar de haberse ordenado su cierre.

Presuntamente, las habitaciones de este prostíbulo seguían utilizándose por parte de los clientes que acudían al club aledaño, también de la propiedad del imputado, denominado Templo, ya que éste no dispone de habitaciones, ni reservados para las relaciones sexuales.

Después de que varios testigos denunciaran que el citado local continuaba abierto, se inició una investigación, que concluyó con la detención de A. L. A. y otros cinco imputados –entre ellos, su pareja sentimental– tras comprobar que tenían empleadas a extranjeras de manera irregular, a las que presuntamente explotaba. El juicio comienza mañana, a las 10.00 horas, y se prolongará hasta el miércoles.