A DEBATE ¿Ha sido la noche más feliz del fútbol español?

 
ISABEL DE LA CALLE / TERESA SÁNCHEZ

SI
Sin duda, sí. Aunque espero que la en la tarde del domingo se supere con creces ese vuelco en el estómago que los aficionados sintieron ayer viendo el cabezazo de Puyol que acabó con la injusticia del 0-0 ante Alemania.

Y es que la camiseta roja que porta la selección ha unido por fin a culés y merengues, a bilbaínos y donostiarras, a sevillistas y béticos.

Por desgracia, hasta la Eurocopa los recuerdos que tenemos de la selección son recurrentes pero negativos: un sangrante Luis Enrique, un Arconada batido, tantos penalties fallados por Raúl o Joaquín y otros muchos goles válidos como los de Míchel o Morientes que no fueron dados como tales.

Pero este equipo dirigido por el paisano Del Bosque ha dejado atrás las supersticiones y los gafes para demostrar que la Liga española no es grande sólo por los cracks extranjeros. Para cracks, los nacionales.

NO
Ha sido una noche grandiosa, algo que nadie garantiza que volvamos a vivir pero sí hay un momento en el que hay que tener fe de que así sea, ése es ahora. Ver a esta selección jugar como lo hizo en el segundo tiempo del encuentro ante Alemania permite pensar, casi tener la certeza, de que todavía hay algo mejor por llegar. Porque los mismos jugadores de la selección demostraron al final del encuentro de que son conscientes de que aun queda un paso, el más grande. Celebraron la victoria como todos nosotros pero en su mirada se reflejaba que ya piensan en la final. El mismo mensaje que frente a Alemania: Máximo respeto al rival pero confianza superlativa en sus propias posibilidades porque saben de sus cualidades y sólo piensan en ganar. Pase lo que pase el domingo, estamos en una final y hay que disfrutarlo. Ésa sí será la noche más feliz del fútbol español.