Salamanca abre un debate internacional contra el bullying: "Hay protocolos anclados en una sociedad que ya no existe"
Expertos de España, México y Estados Unidos comparten experiencias y soluciones frente al acoso escolar en el Centro Internacional del Español
problemas que sigue marcando la vida de miles de menores: el acoso escolar. El Centro Internacional del Español celebra el primer Congreso Internacional Científico, Cultural y de Transferencia Social 'Acoso escolar. Voces contra el silencio', una cita que reúne a especialistas nacionales e internacionales con el objetivo de visibilizar esta realidad, escuchar a las víctimas y avanzar en nuevas herramientas para prevenirla y combatirla.
La apertura ha contado con la participación de la concejala de Familia e Igualdad de Oportunidades, Miryam Rodríguez, en un encuentro impulsado por la asociación salmantina ASCBYC, que cumple diez años de trabajo frente al bullying y el ciberacoso y que cuenta con financiación municipal.
Rodríguez ha agradecido el esfuerzo y la dedicación de la asociación durante esta década, en la que ha acompañado a víctimas, formado a docentes y trabajado también con quienes ejercen el acoso. La concejala ha definido a ASCBYC como uno de los grandes puntales del tejido social salmantino y ha destacado su labor para conseguir que el silencio se transforme en acción.
Durante su intervención, ha recordado el vínculo histórico de Salamanca con la defensa de la dignidad humana a través de la Escuela de Salamanca y ha trasladado esa reflexión a la realidad actual. "El acoso escolar y el ciberacoso no son cosas de niños, ni hechos aislados. Son violencias sistemáticas que destruyen vidas, marcan futuros y dejan heridas invisibles que a menudo nunca terminan de cerrar", ha advertido.
La concejala también ha incidido en que el acoso va mucho más allá de lo que sucede en las aulas y en que las redes sociales y las aplicaciones de mensajería pueden convertirse en un altavoz para las agresiones.
La presidenta de ASCBYC, Carmen Guillén, ha defendido la necesidad de romper el silencio que todavía rodea a muchas situaciones de acoso. "El objetivo es visibilizar todo esto, darle voz a quien todavía sigue sin tenerla y buscar soluciones", ha explicado. El congreso cuenta con ponentes nacionales e internacionales y mesas de debate desde distintas perspectivas, con la intención de que Salamanca pueda situarse como un referente en la búsqueda de respuestas.

Uno de los principales anuncios de la jornada ha sido la firma de una alianza estratégica entre ASCBYC, la Universidad de Tlaxcala, el Instituto de Monterrey, el Instituto Metropolitano Integral y la organización internacional IBPA, que, según ha detallado Guillén, tiene presencia en 16 países de Europa, América, Emiratos Árabes y Australia.
El acuerdo pretende facilitar el intercambio de conocimientos y experiencias entre los distintos países. "Queremos llevar nuestro conocimiento y nuestra experiencia a todos esos lugares y traernos la experiencia y el conocimiento de todos ellos", ha señalado la presidenta de la asociación, que considera que las diferencias en la manera de afrontar el acoso escolar pueden aportar nuevas soluciones.
Protocolos que necesitan actualizarse
Uno de los aspectos sobre los que Guillén ha puesto el foco es la necesidad de adaptar los mecanismos de prevención a la realidad actual. A su juicio, el primer paso para combatir el acoso escolar es reconocer que existe, ya que todavía se producen situaciones en las que se niega o se minimiza lo que están viviendo los menores.
La presidenta de ASCBYC considera que algunos protocolos de actuación siguen respondiendo a criterios de 2011 o incluso anteriores, pese a que han cambiado las familias, las relaciones entre los jóvenes y las formas de acosar, especialmente por la presencia de las nuevas tecnologías.
"Las familias han cambiado, los ciberdelitos presentes en las aulas también han cambiado y la manera de acosar también ha cambiado", ha advertido. Por ello, reclama revisar los procedimientos para que respondan a las situaciones que se producen actualmente.
Guillén también ha comparado la respuesta de España con la de otros países. Según su experiencia, en algunos lugares de Latinoamérica los equipos directivos exponen públicamente los problemas que encuentran en sus centros y solicitan ayuda, una práctica que asegura no haber observado de la misma manera en España.
En este sentido, ha apuntado a las diferencias legislativas. Mientras que en España no existe un delito específico denominado acoso escolar, aunque algunas de las conductas que lo integran sí pueden constituir delitos, en otros países se contempla una regulación específica.
El papel de las familias y la educación
El intercambio internacional ha permitido conocer también cómo se trabaja frente al bullying al otro lado del Atlántico. Enrique Armando Rangel Sermeño, maestro en Seguridad Pública y director del Instituto Metropolitano Integral de Tlaxcala (México), ha defendido la importancia de la colaboración entre estudiantes, docentes y familias.
"Los tres, conjuntamente, somos los que formamos a los chicos", ha explicado. Rangel Sermeño ha situado a los padres como uno de los pilares de la educación y ha destacado que los centros deben acompañar a los jóvenes en su formación y atender sus necesidades.

Entre las medidas que ha explicado figura la restricción del uso de teléfonos móviles en su institución, una práctica que mantienen desde hace siete años. El objetivo es evitar distracciones durante las clases y prevenir un uso inadecuado de las plataformas digitales. No obstante, ha precisado que los dispositivos pueden utilizarse cuando los profesores los solicitan como herramienta de trabajo.
Desde Estados Unidos, Byron Titus, procedente del estado de Massachusetts, ha expuesto la experiencia de su territorio, donde existe una ley contra el acoso escolar desde 2010, revisada en 2013 y que, según ha explicado, contempla consecuencias más severas.
Titus ha defendido que la respuesta debe implicar tanto a las escuelas como a los hogares y al conjunto de la sociedad. El objetivo, ha señalado, es generar conciencia de que estas conductas son inaceptables y establecer mecanismos para intervenir.
Durante su intervención, ha asegurado que las estadísticas que maneja reflejan un descenso de los casos de bullying, desde un 85% hasta un 60%. Sin embargo, ha reconocido que todavía queda mucho trabajo por hacer, especialmente en el seguimiento de quienes ejercen el acoso y en su proceso de reintegración y cambio de conducta. No ha precisado el periodo ni la metodología de esas cifras.
Salamanca refuerza sus iniciativas contra el acoso
Desde el Ayuntamiento, Miryam Rodríguez ha defendido la necesidad de seguir trabajando en la prevención y en la educación en valores como la concordia, la colaboración, el compañerismo y, especialmente, el respeto hacia los demás.
En este ámbito, ha citado algunas de las iniciativas municipales desarrolladas junto a ASCBYC, como el programa 'Abordaje de la violencia entre iguales', el 'Semáforo contra la violencia' y un decálogo con consejos prácticos para identificar posibles situaciones de acoso escolar.
También ha mencionado el trabajo en justicia restaurativa, orientado a que quienes ejercen estas conductas sean capaces de reconocer el daño causado. Rodríguez ha subrayado que la colaboración entre administraciones, docentes, asociaciones y familias resulta necesaria para atender tanto a las víctimas como a su entorno.
En cuanto a la situación local, Carmen Guillén ha recordado que, según los datos de la Junta que ha citado, Salamanca habría registrado 25 casos confirmados de acoso escolar en los últimos años. La responsable de la asociación considera que el aumento de la visibilidad y de las denuncias puede estar contribuyendo a que más situaciones salgan a la luz.
"Nadie tiene por qué seguir aguantando este tipo de cosas", ha defendido, animando a las víctimas y a sus familias a pedir ayuda.
El encuentro, promovido con motivo del décimo aniversario de ASCBYC, es el primero de estas características que se celebra en Castilla y León y concluirá con la lectura de la Declaración de Salamanca contra el Acoso Escolar. La organización busca que las conclusiones de las jornadas se traduzcan en propuestas aplicables a los centros educativos y contribuyan a crear entornos seguros y libres de violencia.
Un congreso que parte de una reivindicación clara: para combatir el acoso escolar, primero hay que dejar de mirar hacia otro lado y escuchar a quienes todavía no han encontrado la forma de romper el silencio.








