Dos tragedias ferroviarias que marcaron la historia de Salamanca: de Villar de los Álamos a Muñoz
La provincia salmantina vivió dos de sus accidentes más graves en 1965 y 1978
Salamanca también figura en la historia de los accidentes ferroviarios más trágicos registrados en España. Dos sucesos, separados por apenas trece años, dejaron una profunda huella en la provincia y, especialmente, en las localidades donde ocurrieron: el choque de trenes de Villar de los Álamos, en 1965, y el arrollamiento de un autobús escolar en Muñoz, en 1978.
El 18 de diciembre de 1965, la estación de Villar de los Álamos fue escenario de una colisión frontal entre el Sudexpreso París-Lisboa y el tren semidirecto que cubría el trayecto entre Fuentes de Oñoro y Medina del Campo. La tragedia conmocionó a la provincia y tuvo un impacto especial en Portugal, ya que muchas de las víctimas eran emigrantes portugueses que regresaban a su país para pasar las Navidades con sus familias.
El accidente se produjo alrededor de las 9.10 horas. El Sudexpreso circulaba con retraso y debía detenerse en la estación para permitir el cruce con el otro convoy, que permanecía parado a la espera. Sin embargo, el expreso no llegó a detenerse y acabó chocando frontalmente contra el tren que esperaba en la vía.
La niebla que cubría la zona pudo dificultar la visibilidad de las señales. Las investigaciones posteriores también apuntaron a posibles fallos en la organización del cruce ferroviario. El impacto provocó el descarrilamiento de varias unidades y dejó escenas de gran destrucción.
El accidente se saldó con 31 víctimas mortales y 47 heridos, según el balance recogido por la agencia EFE. En febrero de 2023, Villar de los Álamos acogió un homenaje a los fallecidos con la colocación de una placa conmemorativa. El acto reunió a representantes españoles y portugueses y recordó tanto a quienes perdieron la vida como la solidaridad que surgió tras el accidente.
Muñoz: una locomotora arrolló un autobús escolar con decenas de niños
Trece años después, el 21 de diciembre de 1978, otra tragedia sacudió el Campo Charro. Una locomotora que circulaba aislada arrolló un autobús escolar en un paso a nivel sin barrera situado junto a Muñoz, en la línea ferroviaria Salamanca-Fuentes de Oñoro. El siniestro dejó 32 muertos, la mayoría niños que se dirigían al colegio de La Fuente de San Esteban.
Eran las 9.10 horas cuando el autobús, de la empresa Hermanos Martín, atravesaba el paso a nivel. El vehículo transportaba a escolares de La Sagrada, Carrascalejo de Huebra, San Muñoz, Ardonsillero, Muñoz, Tejadillo y Boadilla. Tras recoger a los últimos alumnos en Muñoz, retomaba el trayecto hacia el centro educativo cuando fue embestido por la locomotora, que regresaba a Salamanca. El impacto partió el autobús en dos.
La tragedia dejó una profunda herida en las familias y en los pueblos de la comarca. Las crónicas publicadas entonces recogieron las escenas de desesperación y la movilización de vecinos y servicios sanitarios para atender a los heridos. La colaboración ciudadana fue decisiva en las tareas de rescate y traslado de los afectados.
El recuerdo de las víctimas continúa muy presente en la zona. En el 46 aniversario del accidente, en diciembre de 2024, Manuel Andrés García Calvo, uno de los supervivientes, depositó un ramo de flores junto al monumento levantado en Muñoz, acompañado por miembros de la Corporación Municipal de La Fuente de San Esteban.
El Ayuntamiento recordó entonces que el 21 de diciembre es "el día más triste de nuestra tierra". La memoria del accidente también permanece en otros espacios conmemorativos: en 1979 se colocó una placa con los nombres de las víctimas de San Muñoz en las antiguas escuelas y, en 2004, La Sagrada instaló una escultura dedicada a los fallecidos.
Ambos accidentes forman parte de la memoria colectiva de Salamanca. Villar de los Álamos y Muñoz siguen recordando a las víctimas de dos tragedias que marcaron para siempre a sus pueblos y a toda la provincia.

Colocación de un ramo en el monumento que recuerda el suceso








