Salamanca, entre las zonas de Castilla y León bajo vigilancia por la enfermedad de Newcastle en aves
La Junta destina cuatro millones de euros adicionales a combatir la enfermedad, que mantiene 13 zonas veterinarias bajo medidas de restricción, una de ellas en la provincia salmantina
Castilla y León ha aprobado una nueva dotación de cuatro millones de euros adicionales para sufragar el sacrificio y la eliminación de aves, así como la limpieza y desinfección de las explotaciones avícolas afectadas por la enfermedad de Newcastle. La medida, aprobada este jueves por el Consejo de Gobierno, se suma a los 1,5 millones de euros iniciales previstos para hacer frente a la situación.
La provincia de Salamanca figura entre los territorios con zonas veterinarias sometidas a medidas adicionales de vigilancia y control. En concreto, hay una zona veterinaria salmantina entre las 13 que permanecen bajo estas medidas en Castilla y León, junto a otras de Ávila, Segovia, Valladolid y Zamora.
Según ha explicado el portavoz de la Junta, Carlos Fernández Carriedo, la evolución epidemiológica ha provocado la aparición de nuevos focos y un aumento del número de explotaciones afectadas por las restricciones. Esta situación ha obligado a prolongar las actuaciones oficiales de erradicación, control y vigilancia, generando unas necesidades económicas superiores a las previstas inicialmente.
La Administración autonómica ha aprobado estos recursos adicionales para responder a la evolución de la enfermedad. Las actuaciones mantienen su carácter de emergencia y requieren una intervención continuada.
Trece zonas veterinarias bajo vigilancia
Desde principios de octubre, Castilla y León mantiene 13 zonas veterinarias bajo medidas adicionales de restricción, vigilancia y control: dos en Ávila, cuatro en Segovia, una en Salamanca, cinco en Valladolid y una en Zamora.
En estas zonas se han aplicado medidas en los perímetros de hasta tres kilómetros alrededor de los focos y en el área comprendida entre los tres y los diez kilómetros. Entre las actuaciones figuran los controles de movimiento de ganado, la vacunación, el vaciado de explotaciones y las labores de limpieza y desinfección.
En las zonas donde se han cumplido los requisitos establecidos, se está iniciando una nueva repoblación de las explotaciones, que deberá mantenerse bajo seguimiento y vigilancia. En estos casos, se permite la actividad y el movimiento de aves conforme a las condiciones de control establecidas.
Pese a estos avances, todavía hay explotaciones en Nava de Arévalo y Arévalo, en Ávila, y Fuente el Olmo de Fuentidueña, en Segovia, que continúan sujetas a las medidas propias de las zonas de restricción y vigilancia, con limitaciones al movimiento.
Estas restricciones se mantienen porque aún no se han cumplido todos los plazos de seguridad y control requeridos.
La nueva dotación económica busca cubrir los costes derivados de la evolución de la enfermedad y mantener las actuaciones necesarias para controlar los focos y evitar su propagación en las explotaciones avícolas de Castilla y León.








