Salamanca suma más de 2.000 arbustos y 72 árboles para ganar sombra junto al Hospital Universitario
El proyecto de renaturalización actuará también en la Vaguada de la Palma y la avenida de Padre Ignacio Ellacuría para ampliar los corredores verdes, ganar sombra y combatir el efecto isla de calor
El Ayuntamiento de Salamanca ha iniciado los trabajos para crear nuevos parterres y alcorques con árboles y plantas arbustivas en el paseo de la Transición Española, junto al Hospital Universitario. La actuación contempla la plantación de 72 árboles y más de 2.000 arbustos y forma parte de un proyecto de renaturalización que también llegará a la Vaguada de la Palma y a la avenida de Padre Ignacio Ellacuría.
En concreto, los trabajos se desarrollarán en la Vaguada de la Palma, frente a la fachada del Palacio de Congresos, y en la avenida de Padre Ignacio Ellacuría, desde la glorieta de la Charrería hasta el puente del Octavo Centenario de la Universidad.
La intervención busca dar continuidad a los corredores verdes habilitados durante los últimos años en el casco histórico, con el objetivo de aumentar la sombra en las zonas de paseo y contribuir a reducir el efecto isla de calor. Las nuevas plantaciones contarán con una red de riego automático diseñada para optimizar el consumo de agua.
Los trabajos, ejecutados por la empresa concesionaria del servicio municipal de parques y jardines, se enmarcan en el plan del Ayuntamiento para plantar 30.000 árboles. La iniciativa está incluida en el Plan Especial de Protección de Infraestructura Verde y Biodiversidad y en la estrategia Savia Red Verde, con la que el Consistorio pretende adaptar la ciudad al cambio climático y mejorar la calidad de vida mediante la incorporación de naturaleza en los espacios urbanos.
Actualmente, las zonas verdes municipales cuentan con 127.000 árboles y 59.000 arbustos, distribuidos en 2,9 millones de metros cuadrados. Una vez completada la plantación prevista en el plan, el Ayuntamiento calcula que el arbolado de las zonas verdes municipales superará los 157.000 ejemplares.
A estas cifras se suma el arbolado de la ribera del Tormes, que depende de la Confederación Hidrográfica del Duero, así como el del campus universitario Miguel de Unamuno y los patios privados. Si se tienen en cuenta todas estas áreas, la ciudad superará los 200.000 árboles, según los datos municipales, más de uno por habitante.
El proyecto contempla una amplia variedad de especies autóctonas y otras seleccionadas por los beneficios que pueden aportar a los espacios verdes. Entre ellas figuran enebros, majuelos, avellanos, higueras, serbales, endrinos, fresnos, nogales, almendros, pinos, tilos, cerezos, manzanos, moreras, alisos, encinas y robles, entre otras.
La combinación de especies pretende aumentar la biodiversidad y la conectividad ecológica, además de favorecer la creación de sumideros de carbono que contribuyan a mitigar los efectos del cambio climático. El Ayuntamiento también busca evitar el monocultivo de árboles, ya que la concentración de una misma especie puede aumentar el riesgo de que plagas y enfermedades se propaguen con mayor facilidad.
La floración y los cambios de color de las hojas a lo largo del año aportarán variedad al paisaje urbano. Además, las especies con flores pueden favorecer la presencia de polinizadores e insectos beneficiosos, mientras que los frutos servirán de alimento para aves como gorriones, mirlos y jilgueros.
Con estas actuaciones, el Consistorio pretende seguir ampliando la infraestructura verde de Salamanca y reforzar el papel de los árboles y arbustos en la mejora ambiental de sus calles y espacios públicos.








