La hija de 14 años que se interpuso entre su padre y su madre para evitar un segundo golpe mortal
La Audiencia de Almería condena a nueve años y medio de prisión a un hombre por intentar matar a su esposa con un rodillo de cocina; su hija la salvó
La intervención de una adolescente de 14 años evitó que su padre golpeara por segunda vez a su madre en la cabeza con un rodillo de cocina. La mujer, que acababa de recibir un fuerte impacto en el cráneo, consiguió escapar ensangrentada y pedir ayuda a un vecino. Ahora, la Audiencia de Almería ha condenado al agresor a nueve años y seis meses de prisión por intentar matar a su esposa y someterla a un prolongado episodio de maltrato físico y psicológico.
La Sección Tercera de la Audiencia Provincial le impone siete años y seis meses de cárcel por un delito de homicidio en grado de tentativa y otros dos años por maltrato habitual. La sentencia también le prohíbe acercarse a la víctima o comunicarse con ella durante doce años y le obliga a indemnizarla con 33.000 euros por las lesiones y el daño moral sufrido.
El tribunal ha aplicado las agravantes de parentesco y de género, al considerar que la agresión se produjo dentro de un contexto de dominación y desprecio hacia la mujer. También ha tenido en cuenta la reparación parcial del daño, ya que el condenado había abonado previamente 13.000 euros.
Un golpe por la espalda cuando iba a entrar al baño
Los hechos ocurrieron el 9 de diciembre de 2024, después de una discusión en la que el hombre exigió a su esposa el dinero que acababa de cobrar por su trabajo.
Según recoge la resolución judicial, la mujer se disponía a entrar en el baño cuando su marido la atacó por sorpresa por la espalda y le asestó un golpe en la cabeza con un rodillo de cocina. Cuando el agresor se preparaba para propinarle un segundo golpe, su hija de 14 años se interpuso en el pasillo y sujetó a su padre, impidiendo que continuara la agresión. Esa intervención permitió que la mujer huyera de la vivienda, a pesar de que sangraba por la herida, y buscara auxilio en casa de un vecino.
Como consecuencia del ataque, la víctima sufrió un traumatismo craneoencefálico que requirió sutura y un periodo de recuperación de treinta días.
La sentencia no limita la condena al ataque de diciembre. Los magistrados consideran probado que el hombre sometía a su esposa a un patrón continuado de violencia y control desde el comienzo de la relación. El acusado ejercía un "control férreo" sobre ella: le exigía el dinero que ganaba trabajando, la encerraba en la vivienda, guardaba bajo llave sus documentos personales y llegó a amenazarla de muerte mientras esgrimía cuchillos.
Las agresiones y amenazas se producían, en ocasiones, delante de los tres hijos menores de edad de la pareja. El tribunal entiende que el ataque que se juzga fue la culminación de un clima de "dominación y machismo", en el que el condenado trataba de doblegar la voluntad de su esposa mediante el miedo y la violencia. El matrimonio residía en España desde mayo de 2023, según los hechos recogidos en la resolución judicial.
Doce años sin acercarse a la víctima
Además de la pena de prisión, el condenado deberá mantenerse alejado de su esposa y no podrá comunicarse con ella durante doce años. La indemnización fijada por la Audiencia asciende a 33.000 euros, de los que ya había abonado 13.000 antes de la sentencia.
El caso vuelve a poner de manifiesto el peligro que puede alcanzar la violencia machista dentro del hogar y el impacto que tiene sobre los menores que conviven con ella. En esta ocasión, la intervención de una hija adolescente resultó decisiva para que su madre pudiera escapar de una agresión que podría haber tenido consecuencias mortales.
El 016, teléfono de atención a las víctimas
Las mujeres que sufren violencia machista y las personas de su entorno pueden solicitar ayuda a través del 016, disponible las 24 horas del día y en 52 idiomas. También se puede contactar mediante el correo electrónico 016-online@igualdad.gob.es o por WhatsApp en el número 600 000 016. Los menores que necesiten ayuda pueden llamar al teléfono de la Fundación ANAR, 900 20 20 10.
En caso de emergencia, se debe llamar al 112, al 091 de la Policía Nacional o al 062 de la Guardia Civil. Si no es posible realizar una llamada, la aplicación ALERTCOPS permite enviar una alerta geolocalizada a las fuerzas de seguridad.








