Arrancan los trabajos del futuro Centro de Empresas de Santa Marta en la avenida de La Serna
Con una inversión de 1,7 millones de euros y un plazo de 18 meses, la primera fase albergará un espacio de coworking para impulsar el emprendimiento local
El futuro Centro de Empresa de Santa Marta de Tormes está cada vez más cerca una vez que ya han comenzado los trabajos en la parcela de la avenida de La Serna en la que se levantará.
Así, la zona ya está vallada y se han realizado algunos trabajos previos y movimientos de tierras en el espacio que ocupará. Se trata de una parcela municipal de 8.345 metros cuadrados situada junto a la pasarela de acceso a la Isla del Soto y a la promoción de viviendas públicas que se está construyendo en esa misma zona.
El plazo de ejecución de esta obra es de 18 meses, en los que se construirá la primera fase de este nuevo centro de emprendimiento con el que Santa Marta pretende convertirse en un polo de atracción de empresas para generar actividad económica.
La primera fase cuenta con una inversión de 1.784.371 euros y está financiada conjuntamente por la Junta de Castilla y León, la Diputación de Salamanca y el Ayuntamiento de Santa Marta de Tormes, que incorporó 187.072 euros adicionales para hacer posible la ejecución de esta primera fase, después de que la primera licitación quedara desierta.
Este edificio contempla la construcción de tres grandes áreas interconectadas: un espacio de coworking destinado fundamentalmente al emprendimiento, otro para la aceleración empresarial y un tercero pensado para facilitar la implantación de empresas consolidadas. Un complejo que se concibe mediante unidades diferenciadas para ampliar progresivamente el proyecto.
En esta primera fase se construirá el área de coworking, con la que el Consistorio santamartino quiere comenzar a generar alrededor de ella un ecosistema de empresas y emprendedores. Las siguientes fases se desarrollarán en función de las necesidades y de la evolución del proyecto.
Este primer espacio contará con una superficie construida de alrededor de 800 metros cuadrados en una sola planta y contará con cuatro módulos para empresas, un laboratorio, dos despachos y dependencias destinadas a la administración y la dirección. Además, dispondrá de dos salas de reuniones, recepción, almacenes, aseos y espacios técnicos.
El interior se ha proyectado sin escaleras y carente de desniveles, por lo que será totalmente accesible y donde no será necesario habilitar rampas. En ese sentido, y para facilitar el acceso de personas con discapacidad se han planteado suelos no deslizantes e interiores sin obstáculos. Además, todos los pulsadores, botones y tiradores estarán a una altura accesible. En cuanto a los baños, cuentan con un aseo accesible y un kit de alarma W.C. que permite a las personas con discapacidad física o movilidad reducida activar una alarma en caso de emergencia. Igualmente, será un edificio sostenible, ya que se utilizarán materiales resistentes y se orientarán de tal manera que reciban los primeros rayos de sol para caldear e iluminar el ambiente, de forma que se reduzca el consumo energético.

El futuro Centro de Empresa no se plantea únicamente como un edificio de oficinas. Su finalidad es favorecer la generación de actividad económica y acompañar a los proyectos empresariales desde sus primeras etapas hasta su crecimiento y consolidación.
Además, la Universidad de Salamanca colaborará en la atracción de empresas, incorporando al proyecto su capacidad de generación de conocimiento y talento y su conexión con el tejido empresarial.
PARCELA DOTACIONAL
Este espacio de coworking se ubica en una parcela dotacional en la que, además de las futuras ampliaciones del centro, se construirá un pabellón polideportivo, un espacio de 1.700 metros cuadrados que servirá, además, como edificio de usos múltiples para otras actividades municipales. Así, se podrán practicar diversos deportes, como el baloncesto, pero también se pretende que sirva para otras disciplinas, como el ping-pong, según informó en su momento el propio Consistorio.
El pabellón contará con área de pista, los espacios de servicio, el graderío, cuatro vestuarios de equipos y dos de árbitros, además de los elementos de servicio. La estructura será de hormigón pintado en blanco y con cerramientos de vidrio, concibiéndose la zona deportiva como un espacio diáfano y luminoso.
En este sentido, se ha proyectado como un edificio de planta baja de 9 metros de alto, sin escaleras y carente de desniveles.La inversión prevista para esta actuación será de alrededor de 900.000 euros.








