¿Qué espera a Meins Avenida en la EuroCup? Así son sus rivales de grupo
Ružomberok, Namur y Chartres dibujan tres desafíos distintos para un equipo salmantino que busca consolidar su identidad
Meins Avenida inicia este miércoles una nueva aventura en Europa, de nuevo en la EuroCup Women, y lo hace con un proyecto renovado y en un grupo que, a priori, no presenta un favorito indiscutible y más en este momento en que todos los conjuntos apenas están comenzando la temporada y en fase de cimentación de aquello que buscan los entrenadores. El conjunto salmantino compartirá el Grupo L con el MBK Ružomberok eslovaco, el Basket Namur Capitale belga y el C’Chartres Métropole Basket francés, tres rivales con perfiles diferentes y argumentos suficientes para convertir cada jornada en una prueba distinta.
El estreno europeo llega después de las tres primeras jornadas de la Liga Femenina Endesa, en las que el equipo de Raquel Romo ha sumado dos victorias en casa, ante Cadí La Seu (73-57) y Lointek Gernika (86-58), y ha encajado una derrota a domicilio frente al Valencia Basket (82-57), aunque más allá de los resultados la puesta en escena ha despertado optimismo entre la parroquia que sigue al equipo salmantino por el juego y las prestaciones de las jugadoras, la mayoría desconocidas para muchos cuando han aterrizado en el Würzburg Silvia Domínguez. Un balance todavía corto para sacar conclusiones definitivas, pero que permite empezar a reconocer los rasgos del equipo que dirige Raquel Romo.
Recordemos que para Meins Avenida el cambio es profundo con plantilla, cuerpo técnico, objetivos y hasta la imagen del equipo renovados. Romo ha construido una propuesta que busca diferenciarse por el ritmo, la movilidad y la intensidad defensiva. La intención es defender arriba, incomodar al rival y convertir las recuperaciones o el control del rebote defensivo en oportunidades para correr. En ataque, el equipo ya ha demostrado que quiere jugar con dinamismo, intercambiar posiciones y encontrar ventajas antes de que la defensa contraria pueda asentarse. La amenaza debe llegar desde diferentes distancias, con espacio para las penetraciones y atención a las esquinas para generar lanzamientos liberados.
Es una apuesta que lleva aparejado cierto margen de error. Avenida quiere jugar con iniciativa, no esperar a que el partido le diga qué hacer y en Europa la clave también estará en distinguir la velocidad de las prisas y en asumir riesgos sin perder el control. En ese equilibrio entre atrevimiento y disciplina puede empezar a definirse la identidad del equipo de Romo.
La polivalencia de la plantilla ha demostrado que encaja con esa idea y a la rotación habitual ahora se suma Kennedy Brown, cuyo tamaño y su capacidad para cerrar el rebote pueden dar a Avenida una presencia interior importante, sin renunciar a la movilidad que exige el sistema. Además, su conocimiento previo de Mikulasikova puede facilitar su integración en una plantilla que todavía está construyendo automatismos. Pero a este Meins Avenida ya le hemos empezado a descubrir en estas primeras jornadas y lo que toca es conocer un poquito más de lo que se le planteará enfrente.
El Grupo L no parece presentar, de entrada, un equipo claramente por encima de los demás ni otro al que se pueda dar por descartado. Los cuatro conjuntos llegan con contextos diferentes con un buen inicio liguero de Ružomberok, la presencia interior de Namur y la clasificación europea de Chartres. Señales que Avenida deberá tener en cuenta, pero no constituyen por sí solas un pronóstico definitivo.
Para el equipo salmantino, la EuroCup también será una oportunidad para acelerar el crecimiento de un proyecto que apenas empieza a reconocerse y comprobar si esa identidad se sostiene ante rivales que pueden obligarle a cambiar de registro. El objetivo inmediato será empezar con buen pie en casa ante Ružomberok y después llegarán nuevos retos y más información sobre un grupo que, sobre el papel, invita a pensar en una fase abierta. Avenida quiere hacer de su intensidad una seña de identidad y el primer paso será demostrar que puede convertirla en resultados también en Europa.
Ružomberok, un primer examen exigente
El primer rival será el MBK Ružomberok, un equipo que ha comenzado la competición doméstica con fuerza y que acumula cuatro victorias en cuatro partidos. Junto al Young Angels, es uno de los conjuntos destacados del baloncesto eslovaco, y mantiene en el banquillo a Juraj Suja. Su estructura combina jugadoras estadounidenses con piezas europeas de experiencia. Bendu Yeaney, desde el exterior, y Zoesha Smith, en posiciones interiores, son dos de las referencias extranjeras. Andrea Andelová aporta dirección y conocimiento del juego, mientras Olha Yatskovets se ha convertido en una de las principales amenazas ofensivas. Diana Mikovčáková completa un grupo con recursos para castigar también desde el perímetro.
Ružomberok ha demostrado, además, que puede gestionar sus partidos con rotaciones amplias cuando consigue ventajas. Para Avenida, el desafío no consistirá únicamente en frenar a sus principales anotadoras, sino también en imponer su ritmo y evitar que el encuentro se juegue al compás que más convenga al conjunto eslovaco.
Namur: centímetros cerca del aro y recursos exteriores
El Basket Namur Capitale presenta un perfil distinto. El equipo belga, dirigido por Laurent François desde 2025, combina presencia física en la pintura con jugadoras capaces de asumir responsabilidades ofensivas desde el perímetro. Buena parte de su potencial interior pasa por Batabe Zempare e Isnelle Natabou, dos jugadoras que superan los 1,90 metros y que pueden plantear dificultades por su tamaño y su presencia cerca del aro. Su influencia puede ser especialmente importante en el rebote, una faceta que tendrá un peso considerable ante un Meins Avenida que necesita controlar su propia canasta para activar las transiciones.
En el exterior, Valentine Cambioli es uno de los nombres a seguir por su papel en la producción ofensiva, mientras la experimentada Emmeline Leblon aporta conocimiento y estabilidad. Esa combinación obliga a Avenida a prestar atención tanto a la defensa interior como a las situaciones en las que Namur pueda generar ventajas lejos de la canasta. El conjunto belga llega con un balance de una victoria y una derrota en su liga. Su estreno europeo será el 15 de octubre, cuando visite al C’Chartres Métropole Basket.
Chartres, físico y escuela francesa
El C'Chartres Métropole Basket completa el cuarteto. El conjunto francés está dirigido por Julien Pincemin y responde a un perfil físico y atlético, con una propuesta que encaja en los rasgos habituales de una escuela de baloncesto que concede importancia a la intensidad y al despliegue físico.
Chartres llega, además, con el impulso de haber superado la eliminatoria previa de la EuroCup frente al Levhartice Chomutov. Ganó los dos encuentros, por 80-66 y 87-46, y certificó su clasificación con un margen amplio en el marcador global. Un resultado que invita a tomar en serio su llegada a la fase de grupos, aunque habrá que comprobar cómo se traslada ese rendimiento a una competición más larga y frente a rivales de otro nivel. Entre sus referencias figura Ana María Filip, una jugadora con experiencia europea que puede aportar conocimiento en un equipo que tendrá que combinar su fortaleza física con la capacidad para resolver partidos igualados. En la liga francesa, Chartres ha comenzado con una victoria y una derrota.
Para Meins Avenida, el conjunto francés representa otro tipo de examen: un rival capaz de exigir esfuerzo físico, concentración y continuidad durante los cuarenta minutos. No bastará con imponer velocidad y será necesario tomar buenas decisiones cuando el partido se juegue en situaciones de contacto y con menos espacios.








