Nueva fase de obras en la calle Villares de Carbajosa para mejorar la seguridad y el firme
El Ayuntamiento ha intervenido en el tramo este de la vía tras detectar deficiencias técnicas y de accesibilidad en el pavimento
El Ayuntamiento de Carbajosa de la Sagrada continúa con el plan de mejora urbana de la calle Villares con la puesta en marcha de una nueva fase de reforma, después de finalizar los trabajos correspondientes a la primera actuación. El nuevo proyecto, centrado en la pavimentación de la zona este de la vía, cuenta con un presupuesto de 48.006,57 euros, IVA incluido, y contempla un plazo de ejecución de tres meses desde el inicio de las obras.
La intervención se desarrollará en el tramo de la calle Villares comprendido entre el límite de la primera fase ya ejecutada y la conexión con la calle Víctimas del Terrorismo. El objetivo principal es renovar el firme existente y mejorar las condiciones de accesibilidad y seguridad para los peatones.
Las inspecciones técnicas realizadas el pasado mes de julio determinaron que el pavimento actual, formado por hormigón en masa y firme bituminoso, presenta un importante deterioro. Además, la configuración de la vía no se ajusta a los parámetros de accesibilidad universal establecidos por la normativa estatal.
Ante las características del tramo, condicionado por las edificaciones existentes y por los encuentros verticales con las calles adyacentes, el proyecto apuesta por priorizar el uso peatonal. De esta forma, la actuación dará continuidad a las mejoras realizadas en la primera fase y permitirá configurar un itinerario accesible y seguro para todos los vecinos.
Los trabajos han comenzado con la demolición y retirada de las aceras, bordillos y elementos deteriorados de la calzada, con el objetivo de liberar el espacio y crear una plataforma única con suficiente anchura para garantizar el tránsito peatonal en condiciones adecuadas.
La apertura de la vía permitirá además actuar sobre las infraestructuras existentes. El proyecto contempla la ejecución de nuevas canalizaciones, embocaduras de acometidas y registros de las redes de suministro urbano, siguiendo las indicaciones establecidas por las compañías suministradoras.
La última fase corresponderá a la renovación del pavimento. Una vez colocado y asentado el nuevo encintado de bordillos, se ejecutará una base de hormigón HM-20 que posteriormente servirá de soporte para el acabado definitivo.
Sobre esta superficie se instalará adoquín prefabricado de hormigón de ocho centímetros de espesor, asentado con mortero de cemento. El sistema permitirá conseguir una superficie uniforme y resistente al desgaste, además de mejorar el aspecto general de este tramo de la calle.








