Sonsoles volvió a pelar un ajo: así funciona el tratamiento que combate el temblor sin cirugía en el Hospital
La primera paciente de Castilla y León tratada con HIFU recuperó buena parte de su autonomía gracias a una técnica que ya se aplica en el Hospital de Salamanca
El HIFU ofrece una alternativa que evita la cirugía intracraneal. El procedimiento se realiza mediante resonancia magnética, que permite seleccionar la zona que se quiere tratar. Después, los ultrasonidos de alta intensidad actúan sobre esa zona concreta.
"Con la resonancia magnética seleccionamos la diana que queremos tratar y usando los ultrasonidos a alta temperatura en esa diana que hemos seleccionado con la resonancia magnética tratamos al paciente", explica Pérez.
El objetivo es conseguir que el paciente se quede sin temblor, algo que, según se explica en el vídeo, se consigue en un alto porcentaje de los pacientes.

Una sesión y resultados visibles
Entre las ventajas que destaca el equipo se encuentra que la técnica evita la cirugía intracraneal, reduce los riesgos quirúrgicos y la estancia hospitalaria y se realiza en una sola sesión.
También se señala que los resultados pueden ser visibles de forma inmediata y que presenta pocos efectos adversos.
El tratamiento requiere, además, la coordinación de diferentes profesionales. El servicio de Radiodiagnóstico tiene un papel fundamental en el procedimiento, ya que la resonancia permite localizar con precisión la zona que se quiere tratar y controlar los diferentes pasos.
La radióloga Sara Márquez forma parte de este proceso, mientras que los técnicos de Radiodiagnóstico colaboran en la adquisición de las imágenes necesarias para garantizar la precisión del tratamiento.
María Jesús Mateos, coordinadora de técnicos, interviene en este trabajo junto al resto del equipo, dentro de un procedimiento que requiere precisión y coordinación.
También está el papel de Enfermería, representado en el vídeo por Julia Albarrán, que participa en los cuidados del paciente antes, durante y después del tratamiento y mantiene el contacto con el resto de profesionales.
La atención, por tanto, no se limita al momento en el que se aplican los ultrasonidos. El procedimiento implica a diferentes profesionales que trabajan de forma coordinada alrededor del paciente.

Sonsoles, la primera paciente
Sonsoles se convirtió en la primera paciente de Castilla y León en recibir este tratamiento. Tras una única sesión, consiguió una reducción significativa de los síntomas de su temblor esencial.
El vídeo señala que el tratamiento con HIFU puede reducir en un 80% de media el temblor esencial y el asociado a la enfermedad de Parkinson en las extremidades superiores.
Esta reducción puede permitir a los pacientes recuperar la capacidad para realizar tareas cotidianas como comer, vestirse o lavarse los dientes.
En el caso de Sonsoles, su experiencia antes del tratamiento estaba marcada por las limitaciones que le provocaba el temblor. "No podía hacer nada, absolutamente nada. Es que ni pelar un ajo", explica.
Después del tratamiento, su valoración también pone el foco en el trato recibido por los profesionales que la atendieron. "Notas que les importas, que eres un ser humano", afirma.
El HIFU se presenta así como una nueva herramienta para el tratamiento de determinados pacientes con temblor esencial y temblor asociado al Parkinson. La tecnología permite actuar mediante ultrasonidos guiados por resonancia y sin recurrir a una cirugía intracraneal.
Detrás del procedimiento hay un equipo formado por Neurocirugía, Neurología, Radiodiagnóstico, técnicos y Enfermería. Y también está la experiencia de pacientes como Sonsoles, para quienes el resultado del tratamiento se mide en algo tan sencillo como poder volver a realizar actividades cotidianas que antes el temblor hacía prácticamente imposibles.








