El Museo Textil de Béjar recibe la histórica capa de la familia Sánchez-Albornoz

La emblemática prenda de paño bejarano ha sido donada al Ayuntamiento para su exposición permanente

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El Museo Textil de Béjar recibe la histórica capa de la familia Sánchez-Albornoz
El autor esIsabel Andrés Rodríguez
Isabel Andrés Rodríguez
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El patrimonio textil de Béjar ha sumado una nueva pieza de extraordinario valor histórico y simbólico. El alcalde de la ciudad, Antonio Cámara, acompañado por la cronista oficial de la villa, Carmen Cascón; la presidenta de la Asociación de Fabricantes de Béjar, Susana Morán; y el investigador J. Francisco Fabián, se desplazó a Madrid para formalizar la recepción de una capa confeccionada con paño bejarano, donada al Ayuntamiento por Nicolás Sánchez-Albornoz Aboín, actual propietario de la prenda.

La entrega se realizó gracias a la mediación de J. Francisco Fabián, amigo personal del donante, quien trasladó la voluntad de que la histórica pieza quedara depositada y expuesta de forma permanente en el Museo Textil de Béjar.

La importancia de esta capa trasciende su valor como producto de la tradicional industria pañera bejarana. La prenda ha pasado durante más de un siglo por las manos de tres generaciones de una de las familias más destacadas de la historia intelectual y política española, conservando siempre el reconocimiento de su origen en los telares de Béjar.

El primer propietario conocido fue Nicolás Sánchez-Albornoz Hurtado (c. 1862-1941), abogado y político que desempeñó un papel relevante en la vida parlamentaria de la Restauración. Diputado inicialmente por el Partido Liberal y posteriormente vinculado al conservadurismo de Antonio Maura, fue también senador entre 1901 y 1921. Todo apunta a que la capa le fue obsequiada en Madrid por alguna persona relacionada con la ciudad salmantina.

La prenda pasó después a su hijo, Claudio Sánchez-Albornoz y Menduiña, una de las figuras más sobresalientes de la historiografía española del siglo XX. Ministro durante la Segunda República en 1933, embajador de España en Portugal en 1936 y presidente del Gobierno de la República en el exilio entre 1962 y 1971, Claudio Sánchez-Albornoz llevó consigo la capa durante sus años de exilio en Argentina y en otros lugares donde residió, utilizándola como una distinguida muestra de la tradición textil española.

Tras su fallecimiento en 1984, la capa fue heredada por su hijo, Nicolás Sánchez-Albornoz Aboín, reconocido historiador especializado en la economía española del siglo XIX. Su trayectoria académica le llevó a impartir docencia en universidades argentinas y a ejercer como catedrático en Nueva York durante los años de exilio.

La biografía de Nicolás Sánchez-Albornoz está marcada además por un episodio singular de la posguerra española: su fuga del campo de concentración de Cuelgamuros, en el Valle de los Caídos, una historia que inspiró la película 'Los años bárbaros', dirigida por Fernando Colomo en 1998. Posteriormente fue el primer director del Instituto Cervantes, cargo que desempeñó entre 1991 y 1996, y es miembro de la Real Academia de la Historia.

Según ha relatado el propio donante, la capa también le acompañó durante su estancia en Nueva York, donde paseaba con ella por las calles de la ciudad despertando la curiosidad de los viandantes. Con su donación culmina el recorrido de una prenda que ha sido testigo de más de un siglo de historia familiar, política y cultural.

La cesión ha quedado formalizada mediante un documento suscrito entre el Ayuntamiento de Béjar y el donante, por el que el consistorio asume el compromiso de conservar, proteger y exhibir adecuadamente la capa en el Museo Textil. Además, el acuerdo implica al Centro de Estudios Bejaranos y a J. Francisco Fabián como garantes de la preservación futura de esta singular pieza.

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